Sábado, 03 de Noviembre de 2012 07:00
Se basó Procuraduría de Coahuila en estudio pericial sobre el rostro de líder ‘Zeta’
Por Antonio Baranda
AGENCIA REFORMA
PUEBLA.- Una huella dactilar y un estudio pericial sobre el rostro de Heriberto Lazcano Lazcano, “El Lazca”, fue lo que, en principio, llevó a la Procuraduría General de Justicia de Coahuila a identificar al capo.
A casi un mes del abatimiento del líder de Los Zetas en Progreso, el procurador Estatal, Homero Ramos, reconstruyó ayer en entrevista la ruta ministerial que se siguió para lograr lo que denomina “pleno reconocimiento”.
Contó que la tarde del 7 de octubre, terminado el enfrentamiento que dio muerte a Lazcano, el Ministerio Público del fuero común adscrito a la Delegación de Sabinas se trasladó al lugar de los hechos, realizó el levantamiento del cuerpo y lo trasladó a una funeraria local, donde se le practicó la necropsia de ley y se realizaron las pruebas periciales de rigor.
“El otro abatido fue identificado porque traía una credencial de elector, era (un hombre) de la región, pero Lazcano no traía identificaciones. Las pruebas periciales concluyeron a las 12 de la noche y se fue el personal pericial”, dijo.
Según la versión del propietario de la funeraria, señaló el procurador, entre la una y las dos de la madrugada del 8 de octubre, cinco hombres armados y encapuchados se presentaron en su negocio, subieron el cuerpo de “El Lazca” a la carroza fúnebre y lo obligaron a conducirla.
El comando le permitió bajar del vehículo cuadras adelante y siguió su camino. La carroza fue abandonada en una zona despoblada.
“Han insistido mucho los medios: ‘bueno, porqué no dejaron ahí guardia, vigilancia’. Las periciales habían sido completamente realizadas y son las que obran en el expediente de la averiguación previa.
“Nosotros no vimos que existiera un grado de peligrosidad evidente por la situación legal de los dos cuerpos, y seguimos las indagatorias”, agregó.
La Procuraduría Estatal comparó las huellas dactilares -recabadas el día anterior- con las bases de datos de Plataforma México y realizó un estudio antropométrico cuando se dio a conocer la denuncia de la desaparición del cuerpo.
Una huella dactilar dio positivo desde el primer comparativo; en el segundo intento hizo “match” para todas las huellas. El Gobierno federal contaba con el registro de huellas de Lazcano porque antes de convertirse en Zeta perteneció al Ejército.