Por Alan Miranda
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Los 300 millones de dólares que la juez Edith Alarcón pidió para reestructurar Mexicana de Aviación no serán destinados a pagar una parte de los 8 mil 500 millones de pesos que la compañía adeuda a sus acreedores, sino para ponerla nuevamente en el aire, aclaró Adolfo Crespo, su director de Comunicación Corporativa.
Estos recursos, que equivalen a 3 mil 927 millones de pesos según el tipo de cambio del 1 de noviembre, se utilizarían para pagar la deuda acumulada a grupos aeroportuarios después de que la compañía entró a concurso mercantil en septiembre de 2010. El ejecutivo aclaró que, sin estos pagos, la compañía no podría usar nuevamente la infraestructura aeroportuaria.
Asimismo, se pagarían arrendamientos de las 7 aeronaves con las que Mexicana planea iniciar operaciones nuevamente. Estos dos gastos juntos ascenderían a aproximadamente 240 millones de dólares.
Los 110 millones de dólares restantes serían destinados a cubrir una parte de los pasivos fiscal y laboral, aunque no su totalidad. Tan sólo a los trabajadores se les adeuda 4 mil 700 millones de pesos.
Una vez cubiertos estos gastos, las ganancias generadas por la operación de las aeronaves servirían para pagar a los acreedores en periodos de hasta 7 años.
De acuerdo con un acuerdo emitido por la magistrada del Juzgado Décimo Primero en Materia Civil a finales de septiembre, la deuda total de Nuevo Grupo Aeronáutico ascendía a mil 775 millones de unidades de inversión (UDIS), es decir, poco más de 8 mil 500 millones de pesos.
Gerardo Badín, el conciliador y administrador de la aerolínea, ha obtenido 132 quitas, 6 cartas de no adeudo y dos compensaciones, las cuales equivalen al 51.3 por ciento del pasivo total reconocido. Sin embargo, hasta el momento no se ha difundido el promedio de quita obtenido, ya que Badín y sus colaboradores consideran que ese dato podría afectar el proceso de negociación con el resto de los acreedores.