Lunes, 05 de Noviembre de 2012 07:00
Aún en situaciones críticas, la solicitud de repatriación suele alargarse por lo que hace falta un mecanismo más ágil y más rápido
Por Adriana Alatorre
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La mayoría de paisanos no tiene acceso a servicios de salud en Estados Unidos... y tampoco en México.
Aunque hay dos programas paralelos para vigilar la salud de migrantes mexicanos en Estados Unidos y repatriarlos en casos graves, uno de la Ssa y otro de la SRE, éstos tienen cobertura insuficiente.
Allá sólo pueden monitorearlos no dar consulta, y en el País la atención es incierta.
“Estamos dejando un grupo grande de gente que no tienen futuro de atención ni allá, ni acá”, alerta Javier Díaz de León, director ejecutivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior.
De acuerdo con la Ssa, la insuficiencia renal es uno de los principales padecimientos por los que mexicanos migrantes en Estados Unidos tramitan su repatriación a México, pero, admite la Cancillería, la cobertura por este padecimiento no está contemplada en el programa gubernamental de atención a paisanos enfermos.
“Se están repatriando a connacionales con enfermedad grave que requiere de hemodiálisis o enfermos mentales, que son los dos padecimientos más graves. A nivel de la Secretaría de Salud federal, el compromiso es que no se queden sin ser atendidas”, afirma la representante del Programa de Ventanillas de Salud en Consulados Mexicanos en EU, Verónica Díaz.
Sin embargo, Díaz de León, explica que en el Programa de Repatriación de Personas en Condiciones Críticas que opera de manera paralela a las Ventanillas de Salud instaladas en los 50 consulados de la Unión Americana, sólo califican algunos migrantes para que puedan ser atendidos en hospitales mexicanos, principalmente por enfermedades crónicas.
“Las enfermedades renales, aunque es un problema muy serio, no están cubiertas por estos programas porque los gobiernos de los estados en México, que son los que absorben estos enfermos, constantemente han dicho que no cuentan con recursos para atenderlos”, detalló el funcionario.
Para ser repatriado y atendido en hospitales de México se requiere sortear varios obstáculos.
Primero una carta responsiva de familiares en México, lo que a veces genera complicaciones, porque no es fácil localizarlos o ellos no quieren firmar, lo que es indispensable para dar el servicio.
Además, advierte Díaz de León, es un sistema lento pues hace falta una mejor coordinación con sistemas de salud estatales para ubicar el hospital donde puedan ser atendidos.
Incluso en situaciones críticas en las que se requiere atención inmediata, el proceso suele alargarse, advierte el funcionario, por lo que, dijo, hace falta un mecanismo más ágil y más rápido.
“Un mecanismo para atender cuadros críticos de enfermedades que afectan a los migrantes, que no pueden ser atendidos en EU y que no está cubierto tampoco por el Seguro Popular”, precisa.
Según el último censo, hay 12.7 millones de mexicanos viviendo en Estados Unidos que nacieron en México, de los cuales alrededor de 6.5 millones son indocumentados, los que, por definición, no tienen acceso a servicios de salud en EU.
De este universo, el programa de la Cancillería repatria cada año en promedio a 100 paisanos con problemas graves de salud. En el ultimo trienio se repatriaron a 320 paisanos.
“Es un tema serio porque hay muchos migrantes que no tienen manera de recibir un tratamiento en EU. De acuerdo con las cifras en traslados de enfermos, el año pasado fueron 62 enfermos repatriados de EU hacia México para ser atendidos en hospitales mexicanos”, explica.
En el caso del Programa de Ventanillas de Salud creado en 2008, sólo es de carácter preventivo, pues no tiene la capacidad institucional y de infraestructura necesaria para brindar en EU consultas médicas.
En 2011 se atendieron 993 mil 976 personas, casi un millón de personas en las 50 ventanillas. Se ofrecieron asesorías sobre los principales padecimientos de los migrantes que son principalmente enfermedades crónico degenerativas como diabetes, hipertensión y obesidad.
Los migrantes repatriados son originarios de los estados con mayores índices de expulsión de migrantes como Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Zacatecas.
“Las ventanillas de salud no son clínicas, ni podían ser porque operan dentro de los consulados y tenemos que operar en el marco de la legislación de salud. Son lugares de información y orientación de salud preventiva”, explica Verónica Díaz.
“Los retos siguen siendo enormes, pero muchos de los migrantes no se atienden por ser migrantes y peor los que son inmigrantes, creen que no tienen derecho a nada, ni hay ningún lugar donde puedan recurrir. Estamos tratando de revertir esta tendencia”, asegura.
La funcionaria añadió que a esos padecimientos donde se aplica la repatriación de connacionales se unen los casos graves de VIH y tuberculosis.
“Personas que las deportaron o que regresaron con VIH o tuberculosis, se les da la atención vía el programa de atención al Seguro Popular”, agrega.
La representante del Programa Ventanillas de Salud, señala que desde Estados Unidos, se han preafiliados hasta agosto 2012, un total de 9 mil familias.
Según las asesorías brindadas, los principales padecimientos detectados en la población mexicana en EU, están la obesidad y diabetes; en enfermedades transmisibles, la tuberculosis y VIH; en salud mental, las adicciones.
Aunado también algunos problemas de ansiedad y depresión, así como algunos problemas ocasionados por accidentes de trabajo.
Un problema que se repite en EU, es de la salud dental donde el 40 por ciento de la población requiere de estos servicios.