Martes, 06 de Noviembre de 2012 07:00
Registra País gran rezago en ofrecer a las féminas violentadas un lugar de apoyo
Por Itxaro Arteta
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- En el País operan al 100 por ciento apenas cuatro Centros de Justicia para las Mujeres, pero 23 ya tienen titular y están en proceso de implementación, se informó tras la inauguración del seminario internacional Unidos para poner fin a la violencia contra las mujeres.
Chihuahua, Ciudad Juárez, Campeche y Tuxtla Gutiérrez son los que funcionan, mientras que están por abrir en Aguascalientes, Sonora y Oaxaca; sólo en Zacatecas, Nuevo León, Jalisco, Baja California, Yucatán, Quintana Roo y Morelos no se ha tenido ningún avance, pero el próximo año se deben consolidar los que están en proceso e iniciar trabajos en los que faltan.
La directora general adjunta de Prevención del Delito y Derechos Humanos del Centro Nacional de Prevención del Delito y Participación Ciudadana, Elsa Jiménez, explicó que los estados que ya cuentan con Centros utilizaron recursos de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim).
Ahora deberán adaptarse al modelo impulsado desde el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), que será estandarizado para todo el País, y que tiene una inversión de 223 millones de pesos.
Jiménez detalló que la estrategia nacional implica que en un solo lugar se pueda atender todos los problemas de violencia contra la mujer, no sólo como víctimas sino desde la prevención, para lo cual seguirán una única ruta de atención que empieza por los Centros de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo -conocidos como C4- donde se reciben llamadas de auxilio, y los cuales se coordinan con Unidades Especializadas creadas con el Subsidio para la Seguridad Pública Municipal (Subsemun), de las cuales ya hay 53.
“Sin que ella nos diga, nosotros vamos a poder conocer cuántas veces ella ha hablado para pedir ayuda, podemos empezar a medir el riesgo de una mujer y evitar precisamente la escalada de la violencia contra esa mujer. Podemos saber también si el agresor tiene alguna orden de aprehensión en cualquier parte”, indicó.
El modelo de estos Centros empieza por la arquitectura, que se elaboró en conjunto con el programa Hábitat de la ONU, abundó el director del Centro Nacional de Prevención del Delito, Enrique Betancourt.
“Incluso pensando en la circulación del edificio, que no haya contacto del agresor con la víctima. Se piensa muchísimo en cómo llega la víctima a un espacio donde es recibida no como si estuviera llegando a una Procuraduría a levantar una denuncia, tradicionalmente como las conocemos en nuestro País, sino que llegan a espacios con cualidades físicas, de iluminación, con materiales en espacios casi de características domésticas. Y luego, en lugar de que la víctima vaya transitando por una serie de oficinas para ser atendida, es el personal que se le va acercando”, precisó.
Dado que apenas comienzan su operación los Centros, aún no se puede medir el resultado que tienen en prevención, pero comentó que alrededor del 90 por ciento de denuncias son por violencia intrafamiliar y lo que muestra la experiencia internacional es que la atención temprana ayuda a prevenir que la agresión derive, por ejemplo, en homicidio.