Solicitan mandatarios analizar el impacto de la despenalización de la marihuana

Por Antonio Baranda

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Los gobiernos de México, Costa Rica, Honduras y Belice suscribieron ayer una declaración conjunta en la que instaron a analizar las implicaciones que tendrá para la región la eventual despenalización de la marihuana en algunos puntos del continente.

El planteamiento se hace a una semana de que los estados de Colorado y Washington, en Estados Unidos, legalizaran la hierba con fines recreativos, y ante el hecho de que países como Uruguay y Brasil abrieron el debate interno sobre la pertinencia de regular ese mercado.

“(Nuestros países) subrayan que resulta necesario analizar a profundidad las implicaciones sociales de políticas públicas y de salud general que se derivan para nuestras naciones, de los procesos en marcha a nivel local y estatal en algunos países de nuestro continente para permitir la producción, consumo y distribución legal de marihuana.

“Lo cual constituye un cambio paradigmático por parte de tales entidades respecto del régimen internacional vigente”, se lee en el documento, cuyo contenido en sus partes más relevantes fue leído por el Presidente Felipe Calderón en Los Pinos.

En presencia de los mandatarios de Costa Rica, Laura Chinchilla; Belice, Dean Barrow, y Honduras, Porfirio Lobo, Calderón exhortó a los países consumidores --sin referirse a alguno en particular-- a explorar todas las alternativas posibles para eliminar las ganancias “exorbitantes” de los cárteles.

Sostuvo que, a consideración de los firmantes, es inaplazable revisar el enfoque mantenido hasta ahora por la comunidad internacional en materia de drogas, pues mientras no se detenga el flujo de recursos, advirtió, las organizaciones delictivas seguirán amenazando a sociedades y gobiernos.

“(Hacemos) un llamado a la comunidad internacional para que con base en los estudios científicos se identifiquen las estrategias para controlar el mercado de drogas y evitar que el trasiego de sustancias ilícitas continúe provocando altos niveles de crimen y violencia en los países de la región.

“Ya que, a pesar de los esfuerzos emprendidos por la comunidad internacional a lo largo de décadas, el consumo de esas sustancias sigue incrementándose a nivel global”, reconoció Calderón.

Como parte de la declaración, también solicitó al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, presentar a la brevedad los resultados del Estudio Hemisférico sobre Drogas, incorporando el análisis del impacto en la región de las políticas dirigidas a la despenalización.

Asimismo, instó a la comunidad internacional a adoptar medidas adecuadas, de conformidad con los tratados y normas internacionales, para combatir la fabricación y tráfico ilícito de armas de fuego, municiones y explosivos.

México y los países centroamericanos apoyaron la celebración, a más tardar en 2015, de una sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas, con el objetivo de evaluar los logros y limitaciones de las políticas actuales.

“En particular, (para evaluar) la violencia que genera la producción, el tráfico y el consumo de drogas en todo el mundo, así como para identificar las acciones que permitan incrementar la eficacia de las estrategias e instrumentos con los que la comunidad internacional se enfrenta al desafío que supone el problema mundial de las drogas y sus consecuencias”, dice el documento.

A través de la “Declaración sobre el fortalecimiento de la cooperación contra la delincuencia organizada transnacional”, el bloque reiteró el compromiso de enfrentar con determinación el flagelo del crimen organizado y velar por el respeto a los derechos humanos.

También reafirmó su voluntad política para seguir trabajando en la seguridad regional, refrendó su compromiso de implementar políticas sociales, y subrayó la importancia de poner en marcha a la brevedad el Esquema Hemisférico de Cooperación Contra la Delincuencia.

Asimismo, expresaron su solidaridad al Presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, quien no pudo acudir a la firma de la declaración por la emergencia en su País derivada del sismo de la semana pasada.