Miércoles, 14 de Noviembre de 2012 07:00
Por Gonzalo Soto Campero
AGENCIA REFORMA
QUERÉTARO.- Las actividades del crimen organizado han robado ya una parte del territorio nacional, que aunque es pequeño, es una situación que no se presentaba desde el Siglo XIX, afirmó ayer el historiador Enrique Krauze.
“No cerremos los ojos a la realidad, una parte de nuestro territorio no nos pertenece ya, muy pequeña dirán ustedes, algunos municipios del noreste, aquí y allá, pero esto no se veía en México desde la segunda mitad del siglo XIX, desde los tiempos de los bandidos de Río Frío, no se veía una situación de sobresalto de los caminos de México y en las ciudades de inseguridad y de falta de orden interno.
“Pero ahora no tenemos a un Porfirio Díaz ni al general Calles para resolver esto a punta de ballonetazos, ahora tenemos que resolverlo en el marco de nuestras leyes y de nuestra democracia”, dijo durante la última conferencia magistral de la X Cumbre de Negocios, que se llevó a cabo en la ciudad de Querétaro.
El tema del tráfico de drogas y la criminalidad que lo ha acompañado es uno de los problemas más serios que enfrenta País y es también un asunto de importancia bilateral, pues Estados Unidos se tiene que dar cuenta que es en parte responsable de lo que ocurre aquí, mencionó.
El alto consumo de estupefacientes y el constante tráfico ilegal de armas que ocurre en la frontera son ingredientes que se añaden a la problemática por la que atraviesa México, explicó.
De acuerdo con el historiador, la violencia es uno de los problemas que las administraciones del Partido Acción Nacional (PAN) dejará al nuevo Gobierno.
Y es que tras 12 años en el poder, el PAN no mostró una verdadera preparación para gobernar y el electorado se lo cobró en las últimas elecciones, aseveró.
“El PAN no lo pudo hacer, quiso pero no pudo, quiso y no pudo porque encontró obstáculos en los otros partidos, pero también por fallas propias, porque el PAN, la verdad, como temía Manuel Gómez Morín, su fundador, estaba impreparado para gobernar.
“En su conformación y número de cuadros, en sus gabinetes podemos decir, sin ahondar, que desplegó una impreparación y que el electorado, que finalmente tiene la última palabra, se lo ha cobrado en las pasadas elecciones”, dijo.
Las administraciones panistas fueron incapaces de generar los cambios esperados en materia económica y política y por ello se generó el cambio de regreso al Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Krauze indicó que siempre ha creído que en los países de Iberoamérica los grandes cambios ocurren durante gobiernos de izquierda, como en Brasil, España, Chile y recientemente Perú, aunque se trata de una izquierda moderna.
“No surgió en México un liderazgo de izquierda moderna que hubiese podido encabezar con mucha fuerza y con mucha legitimidad ese cambio y así como dije que el PAN quiso y no pudo y que la izquierda no quiso y por lo tanto no podía, está por verse si el PRI quiere y si el PRI puede”, recalcó.
El historiador consideró que el nuevo Gobierno no tendrá tanto tiempo como el que cree para poder llevar a cabo los cambios necesarios y ajustar las políticas en materia de seguridad y economía.
Al final de su presentación, mencionó que México no es un País tolerante en el que se respeten las opiniones distintas y que si por él fuera, antes de realizar cualquier cambio en el plan de estudios escolar implementaría lecciones de debate entre los jóvenes.