Jueves, 15 de Noviembre de 2012 07:00
Entre los países de América Latina, México tiene el déficit comercial más grande con el país asiático
Por Ulises Díaz
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- El comercio que América Latina tiene con China ha traído grandes ventajas desde el punto de vista económico, pero la necesidad de abastecer una demanda grande y en constante crecimiento ha significado que la producción descuide la sustentabilidad, de acuerdo con el Centro de Estudios China-México.
El 70% del comercio entre la región y el gigante asiático se compone de materias primas, y las compras chinas han incrementado a ritmos considerables en los últimos cinco años.
Así que Argentina, Brasil, Perú y Chile han tenido que subir su capacidades de oferta para poder sostener lo que el socio les pide, explicó Sergio Martínez, investigador de la Facultad de Economía de la UNAM.
“El modelo de desarrollo que se tiene no se caracteriza por tener las formas más eficientes y siempre se busca el mayor valor agregado, no es que la relación con China sea un problema por sí mismo, sino que las ganancias están basadas en una explotación desmedida que a largo plazo no será conveniente y los costos sociales y ambientales no podrán ser cubiertos aún con las ganancias de los volúmenes de exportación”, señaló el académico en conferencia.
Para asegurar que tendrá suficiente abastecimiento de materias primas, dijo, China realiza planes de inversión donde empresas públicas y privadas se asientan en áreas del sector primario en estrategias de asociación con empresas locales, compra o arrendamiento de terrenos ecológicamente productivos o establecimiento directo.
Esto se ha presentado constantemente en América del Sur, pero ya han surgido al menos tres conflictos por sobreexplotación o mal aprovechamiento de los recursos, llegando incluso a demandas jurídicas ante instancias nacionales.
“Si China llega a cualquier otro país depende de esa jurisdicción si se le deja entrar o no, con las condiciones y mecanismos que ahí son válidos, así que han sido los países en América Latina quienes han permitido esa explotación desmedida con tal de no perder la oportunidad de traer inversión”, precisó Martínez.
Según el especialista, a México han llegado ya algunas ofertas de inversión por parte de compañías chinas en el sector minero y debe de ponerse atención para que no se repita el modelo depredador.