Jueves, 15 de Noviembre de 2012 07:00
A pesar de que el Seguro Popular cubre los gastos, familiares desertan en los tratamientos
Por Adriana Alatorre
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Pese a que son beneficiarios del Seguro Popular, un 30 por ciento de los niños con cáncer que reciben tratamiento en el Hospital Infantil de México abandona la atención, afirmó José Alberto García Aranda, director del nosocomio.
Hace una década, comparó, desertaba el 70 por ciento de los pacientes, principalmente por los altos costos.
“Hoy, 70 por ciento recibe tratamiento completo y el 30 por ciento restante es rechazado por los familiares o no regresan a los controles planeados para ellos”, indicó.
Durante la inauguración la Unidad de Hemato-Oncología e Investigación, que beneficiará a miles de niños del País, recordó que el cáncer es una de las primeras causas de muertes de niños en edad escolar y es la primera causa de hospitalización y consulta en menores.
“Cada día atendemos un nuevo paciente. Bajo control tenemos alrededor de 3 mil niños con leucemia. Provienen de los estratos sociales más desprotegidos, que hoy gracias al Seguro Popular podemos brindarles una atención semejante a las mejores del mundo”, expuso.
Durante la ceremonia encabezada por el Presidente Felipe Calderón, el director del nosocomio señaló que el resultado de los tratamientos en términos de supervivencia llega a 85 por ciento, como los mejores del mundo.
Esta unidad beneficiará a la población infantil del centro del País, principalmente aquella que ha sido postergada dentro del Instituto por no contar con instalaciones suficientes y adecuadas, así como generar investigación para beneficio de dicha enfermedad.
Azareel Maya del Moral, coordinadora de Atención Psicosocial de la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC), indicó que en su asociación en los últimos 3 años tienen cero por ciento de abandono lo que ha sido logrado por un gran trabajo de psicología, trabajo social y médicos del Instituto Nacional de Pediatría.
Reconoció que hace tres años, por las distancias, los familiares de los pacientes preferían medicina alternativa o no tenían los recursos económicos para asistir a los tratamientos.
“Actualmente tenemos cero por ciento de deserción en la población en el INP, que antes tenían 40 por ciento de abandono, pero hicimos un programa de apoyo, entró psicología y asociaciones que complementaron los apoyos”, explicó.
Actualmente, los apoyan con pasaje, estancia, ropa y zapatos.
“Hay mamás que hablan poco español o no saben leer o escribir. A pesar de que les expliquen no alcanzan a comprender la magnitud del problema o les crean mucho miedo”, expuso.
Consideró que el Hospital Infantil de México debe de crear un programa con las áreas de Trabajo Social, Psicología y Medicina para reforzar el apoyo a las familias y evitar que abandonen del tratamiento.
El programa que lleva a cabo AMANC es que cuando el médico da la mala noticia, está presente un psicólogo que se queda con la familia y después entra Trabajo Social para valorar lo que se requiere.
“Si saben que el niño está por abandonar el tratamiento, los psicólogos deciden no dar de alta al paciente y lo dejan tres días más para hacer la labor de explicarle los beneficios”, explicó.