Por Rolando Herrera
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Juzgados federales de Jalisco y Chihuahua dictaron ayer auto de formal prisión en contra de 14 policías federales que atacaron a balazos a dos agentes de la CIA y a un capitán de la Armada de México en el poblado de Tres Marías, en Morelos.
Marco Aurelio González, quien es uno de los abogados de los policías, informó que los elementos fueron notificados por la tarde que quedaron sujetos a proceso por su presunta responsabilidad en los delitos de homicidio calificado en grado de tentativa y daño en propiedad ajena.
El primer delito, explicó el litigante, está considerado como grave por la legislación penal, por lo que sus clientes no alcanzarán la libertad bajo caución y tendrán que enfrentar el juicio encarcelados.
Los agentes son José Uriel Garrido Franco, Ranulfo Ruelas López, Carlos Sánchez Durán, Ángel Mauricio Sotelo Martínez, Jorge Vargas Camacho, Emir Suárez García, Héctor Francisco Martínez Leyva, Raúl Sánchez Fonseca, Gerardo Ramírez Garduño, Francisco Humberto Segovia Domínguez, José Cruz Ortega Ortega, Tomás Romanillo Armenta, Rafael Rivera Córdova e Ivonne Moreno Romero.
El 24 de agosto pasado, los policías dispararon en contra de dos empleados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) cuando viajaban a borde de una camioneta blindada y con placas diplomáticas acompañados por un capitán de la Armada de México.
Los elementos fueron detenidos y arraigados por casi 80 días, tras los cuales fueron consignados el 9 de noviembre pasado, una vez que la Procuraduría General de la Pública (PGR) consideró que tenía pruebas suficientes para formalizar la acusación.
Entrevistado vía telefónica, González indicó que interpondrá un recurso de apelación en los próximos días pues considera que el juez no valoró correctamente las pruebas que presentó para demostrar la inocencia de sus clientes.
De acuerdo con la investigación que realizó la PGR, los agentes federales dispararon en 155 ocasiones en contra la camioneta en la que viajaban los estadounidenses, la cual recibió 152 impactos, algunos de los cuales lograron vencer el blindaje y le ocasionaron lesiones a uno de los agentes de la CIA.
La actuación de los policías federales, estableció la dependencia, fue completamente irregular, pues presuntamente estaban investigando un secuestro que había ocurrido un día anterior, en un lugar que estaba fuera de su área de adscripción, lo hicieron vestidos de civil, en vehículos no oficiales y sin que mediara una orden por escrito que justificara su comisión.
Además, violaron el protocolo de uso de la fuerza al disparar en contra de personas que se encontraban desarmadas y sin que mediara una agresión que pusiera en peligro su vida; no preservaron el lugar de los hechos; escondieron los vehículos y las ropas que utilizaron en el ataque e intentaron engañar al Ministerio Público presentándose uniformados y con sus patrullas oficiales al momento de ser requeridos.
Por esta última circunstancia, también se le dictó auto de formal prisión al inspector general Juan Manuel Pacheco Salgado, jefe de los 14 implicados, quien será procesado por el delito de encubrimiento.
Sin embargo, Pacheco Salgado, quien es hasta el momento el funcionario de más alto nivel implicado en el caso, enfrentará su proceso fuera de la cárcel, debido a que el delito de encubrimiento no está tipificado como grave en el Código Penal Federal y permite la libertad bajo caución.