Lunes, 19 de Noviembre de 2012 07:00
Desatan sicarios una guerra en la zona de la Mariposa Monarca
Staff
AGENCIA REFORMA
MORELIA.- Al menos dos muertos y cuatro heridos dejó una batalla a balazos en pleno centro del Municipio de Ocampo alrededor de las 11:00 de la mañana, ubicado entre los bosques de la Mariposa Monarca.
Uno de los fallecidos era elemento del Ejército Mexicano, cuyo nombre fue reservado por las autoridades castrenses.
La otra persona abatida a balazos fue identificada como Constantino Cruz Suzano, de 23 años de edad.
De acuerdo a datos de la milicia y de corporaciones policiales, este sujeto presuntamente comandaba a una célula criminal que opera en los límites de Michoacán y Estado de México.
El presunto cabecilla del crimen organizado tenía su domicilio en la comunidad de El Cerrito, perteneciente al Municipio de Jungapeo.
Durante el tiroteo habrían resultado cuatro personas heridas, un soldado y tres delincuentes.
Sin embargo, las primeras investigaciones refieren que los presuntos sicarios heridos fueron auxiliados por sujetos que vestían ropas similares a las que portan elementos de la Policía Municipal.
Por esa razón, al menos 12 agentes de la Policía de Ocampo fueron requeridos por las fuerzas castrenses para ser interrogados sobre estos hechos.
El enfrentamiento se registró cerca de las 11:00 horas en las inmediaciones de la plaza principal de esa localidad, ubicada en la zona turística más importante de esa región.
Al parecer, un convoy de soldados regresaba de un operativo cuando al cruzar por Ocampo se toparon con el grupo delictivo.
El intercambio de balazos se prolongó por varios minutos, causando pánico y zozobra entre los habitantes.
“Lo que podemos informar es que la Procuraduría no ha tenido parte en este asunto. La situación se encuentra a cargo del Ejército”, dijo al mediodía una fuente de la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE).
Para ese momento, se presumía que los dos abatidos en el enfrentamiento eran elementos castrenses.
La zona permaneció acordonada varias horas por personal militar, impidiendo incluso que entraran peritos de la PGJE a realizar el levantamiento de los cadáveres y las diligencias de ley.
Tras la batalla, en el sitio quedaron decenas de casquillos percutidos de armas de grueso calibre, así como dos vehículos civiles afectados por los disparos.
El cuerpo de Cruz Suzano cayó en una esquina, a unos metros de un local de comida y de un puesto de tacos.
Las autoridades aseguraron en el lugar al menos dos armas de fuego, así como un automóvil tipo Jetta, con placas 802-YGG del Distrito Federal, el cual tenía reporte de robo.
Hasta el cierre de edición no se había informado a qué grupo criminal servía el supuesto cabecilla acribillado.