Por Abel Barajas

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- La Secretaría de Seguridad Pública federal ha sostenido hasta hoy que los agentes involucrados en el caso Tres Marías indagaban en Morelos un secuestro, sin embargo, la Procuraduría General de la República (PGR) reveló ayer que este plagio no era una indagatoria federal, sino del fuero común.

La PGR dio a conocer que la SSP federal no documentó que alguna Procuraduría estatal solicitara formalmente su colaboración, para justificar que un grupo de federales estuvieran en Tres Marías para indagar el plagio de un funcionario del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Se trata del caso de Salvador Vidal Flores Pérez, quien el 23 de agosto por la mañana fue interceptado cuando salió de Tepoztlán y por quien sus plagiarios aparentemente pidieron 200 mil pesos. De este caso, supuestamente tuvo conocimiento la Procuraduría del DF.

Victoria Pacheco Jiménez, subprocuradora de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo, dijo que el plagio fue denunciado, sin embargo, añadió que no hay pruebas de que los agentes federales efectivamente estuvieran al cargo de su pesquisa.

“El día 23 (de agosto) efectivamente existe el evento al que hacen referencia, pero objetivamente nada tiene que ver con la investigación, es un asunto que se trata o es investigado por el fuero común, no corresponde al fuero federal, no estaba asignada la investigación, no había colaboración para que la autoridad federal realizara esa investigación; es decir, no tiene relación con los hechos que investigamos”, señaló.

La funcionaria también desmintió versiones atribuidas a la SSP federal, en el sentido de que el marino que acompañaba a los empleados de la Embajada estadounidense disparó contra los 14 federales y que por ello fue “repelida” la agresión contra la camioneta Toyota de placas diplomáticas.

En el lugar de los hechos, dijo Pacheco, sólo se encontraron casquillos de 15 armas de fuego, de las 24 que portaban los agentes de la Policía Federal. De las armas disparadas contra los estadounidenses y el capitán de la Armada, 12 eran largas y 3 cortas, de acuerdo con los peritajes de la Procuraduría.

“La totalidad de los casquillos levantados en el lugar del evento delictivo corresponden a las armas de la Policía Federal, es decir, no hay un indicio que demuestre que hubo disparos de armas diferentes a las de la Policía Federal”, sostuvo la subprocuradora.

Contra la camioneta Land Toyota Cruiser, con placas diplomáticas BCM 242, se hicieron 152 disparos, de los cuales el 40% se impactaron contra las partes del vehículo que eran más factibles de vulnerar en su blindaje, de acuerdo con los peritajes oficiales.

Este fue el motivo por el que la PGR consignó a los agentes por el delito de homicidio calificado en grado de tentativa, el único delito que les imputaron como grave y que tiene en la cárcel a 14 de los indiciados, sin derecho a la libertad provisional bajo caución.

“Los impactos por arma de fuego que recibió el vehículo fueron en su mayor parte en los cristales, que es la parte más vulnerable del blindaje y así tenemos que (la camioneta) recibió el 40% de los disparos en las ventanillas de piloto y copiloto”.

“En sus costados recibió el 15% de los impactos; en la parte de enfrente del vehículo recibió el 19% de los impactos y en la parte posterior, en el medallón, 19% y 19% en la parte trasera de la tapa”.

Pacheco también confirmó que, desde Estados Unidos, los dos agentes implicados rindieron su declaración ministerial ante la PGR, a través de una solicitud de asistencia consular, por lo que sus testimonios se recabaron e integrados debidamente en la indagatoria.

Ambos empleados de la Embajada resultaron con heridas leves luego del ataque del pasado 24 de agosto. El capitán de la Marina que se trasladaba con ellos rumbo a un campo de tiro de la Armada en el cerro de El Capulín salió ileso.



Ordenan mentir a agentes

Un juez federal ordenó la aprehensión de 5 mandos de la División de Seguridad Regional de la Secretaría de Seguridad Pública federal, por presuntamente aleccionar a los policías involucrados en el caso Tres Marías, para que mintieran en sus declaraciones ante la PGR.

Victoria Pacheco Jiménez, subprocuradora de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la PGR, reveló que los 14 agentes que inicialmente fueron arraigados, confesaron poco antes de ser consignados que sus jefes les instruyeron hacer declaraciones falsas al Ministerio Público.

El 24 de agosto los policías dispararon contra empleados de la Embajada estadounidense y un marino en Tres Marías, vestidos de civil y en vehículos particulares, pero luego se presentaron a la PGR con uniforme y en patrullas de la corporación, y sostuvieron que así habían participado en los hechos.

La PGR ya sabía que mentían porque tenía los videos de la llegada de los agentes al crucero de Tres Marías, aproximadamente a las 7:36 horas -una media hora antes de los hechos-, y además halló en 12 teléfonos de los agentes fotos del incidente a una hora temprana.

“En un inicio declaran que iban en vehículos balizados oficiales, que dispararon en respuesta a una agresión, que todos iban uniformados y que se encontraban en el desarrollo de un operativo anti asalto y en la investigación de un secuestro”.

“Sin embargo, ya casi para concluir la investigación, presentan de manera libre y espontánea una declaración por escrito, la cual fue ratificada ante el Ministerio Público y en presencia de sus abogados, de las que se desprende que reconocen que por órdenes de sus mandos vestían ropa de civil y se transportaban en vehículos no balizados, de lo cual ya tenían conocimiento sus superiores y la Unidad Morelos. En todo momento, señalan que cumplían órdenes de sus mandos”, dijo la funcionaria.

Es por ello que el Juzgado Cuarto de Distrito en Morelos ordenó la aprehensión de 5 jefes de la División de Seguridad Regional de la SSP federal, por el delito de encubrimiento.

La PGR, de acuerdo con la subprocuradora, entregó a la secretaría las órdenes de captura para que detuviera a sus mandos; sin embargo sólo detuvo al inspector general Juan Manuel Pacheco Salgado, mientras que los otros cuatro se enteraron del mandato judicial y se ampararon.

Gracias a que el delito que les imputan no es grave, los otros cuatro involucrados -cuyas identidades no fueron reveladas- no serán encarcelados, pues suspendieron las aprehensiones con sus amparos. Pacheco, por su parte, ya fue procesado pero consiguió su libertad al pagar una fianza.

La funcionaria dijo no tener una explicación respecto a por qué sólo uno de los sospechosos fue detenido por la SSP y los otros cuatro de pronto lograron ampararse, con el conocimiento de que pesaba en su contra una orden de captura.

“Tendríamos que saber el motivo de por qué no los han presentado. Sólo cumplieron una, pero las otras personas actualmente promovieron un juicio de garantías contra esa orden de aprehensión”, señaló la funcionaria, quien dijo que entre los indiciados hay un inspector y otro de nivel más bajo.

Explicó que en el inicio de la indagatoria, la PGR obtuvo información de que los federales habían participado en los hechos con cuatro vehículos de su propiedad, que son un Chevy color azul, una camioneta X-Terra color amarillo, una camioneta Voyager color verde y un carro gris.

De acuerdo con Pacheco, la PGR solicitó a la SSP la entrega de estos vehículos, pero la dependencia a cargo de Genaro García Luna dilató 30 días en ponerles a disposición dichas unidades.