Martes, 20 de Noviembre de 2012 07:00
Por Adriana Alatorre
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La prevalencia combinada de obesidad y sobrepeso en niños de 5 a 11 años repuntó en 13 años.
De acuerdo con los resultados preliminares de la Encuesta Nacional de Nutrición (Ensanut), en 1999, el 26.9 por ciento de la población infantil presentó exceso de peso. Para 2006, la cifra llegó al 34.8 por ciento, tendencia que se mantuvo en 2012 al registrar 34.4 por ciento.
En este periodo, la obesidad tuvo mayor incremento entre los menores, principalmente en los varones, al pasar de 9 a 14.6 por ciento. El índice de sobrepeso aumentó dos puntos porcentuales, de 17.9 a 19.8 por ciento.
En cuanto a menores de 5 años, el informe de la Secretaría de Salud señala que la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad ascendió de 7.8 a 9.7 por ciento.
La propia dependencia reconoce que estilos de vida sedentarios y alta ingestión de alimentos calóricos y bebidas azucaradas, así como pasar horas frente al televisor, han provocado el aumento de obesidad y sobrepeso en los menores.
Además, sostiene que el 80 por ciento de los casos de diabetes tiene su origen en el exceso de peso.
“Nuestros niños se están dañando gravemente y no estamos haciendo nada por ellos. Como no manifiestan todavía una enfermedad dolorosa o incapacitante, los dejamos que progresen hasta que sea un daño irreversible”, alertó Abelardo Ávila Curiel, investigador del Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán.
Consideró que la aplicación de los Lineamientos para la Venta y Distribución de Alimentos y Bebidas en las Escuelas de Educación Básica --aprobados en agosto del 2010-- ha sido muy laxa ya que no existen mecanismos para verificar su cumplimiento.
“Los lineamientos no pudieron corregir el consumo de alimentos. Lo único que se sacó fueron los refrescos, pero permaneció el resto de la chatarra y permanecen los malos hábitos. Los lineamientos han fracasado, además de que las alteraciones metabólicas no se dan por lo que consumieron el día de ayer. La obesidad es un proceso que se genera varios años”, indicó Ávila.
El especialista encabeza un estudio aplicado en alumnos del Estado de México que alerta sobre el aumento exponencial de la obesidad.
Según sus primeras conclusiones, niños de 6 años ya comienzan a presentar alteraciones metabólicas que elevan su presión arterial, lo que puede desencadenar en hipertensión o diabetes.
‘Transición terrible’
Según registros del Departamento de Endocrinología del Hospital Infantil de México Federico Gómez, entre 2000 y 2012 se han incrementado los casos de diabetes tipo II en niños, la cual está relacionada con el sobrepeso y la obesidad.