Reprueba personal aéreo exámenes de control de confianza

Por Abel Barajas

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- La PGR despidió ayer a 213 pilotos, mecánicos y funcionarios administrativos de su Dirección General de Servicios Aéreos (DGSA), por estimar que la inoperancia de la flota hace innecesarios sus servicios y porque el personal reprobó exámenes de control de confianza.

Es la segunda purga en menos de un mes en esta dirección, luego de que el pasado 30 de octubre la PGR anunciara la separación de los primeros 89 empleados; a la fecha, suman 302 personas despedidas, de casi 800 que integran la DGSA.

“La DGSA no va a desaparecer, al igual de que se va a mantener la aplicación de los exámenes de confianza”, dijo un vocero de la Procuraduría.

El despido de ayer resultó sorpresivo, porque la dirección citó a las 9:00 horas a los operadores aéreos en el hangar de la dependencia en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, sin especificar el motivo de la convocatoria, comentó el personal.

La plantilla laboral más afectada resultó ser la de los pilotos, con 120 bajas, seguido de mecánicos, personal técnico y administrativo, señala información de la PGR y los propios despedidos.

“Llegaron con la Policía Federal Ministerial al hangar y notificaron 120 despidos de pilotos bajo el argumento que no hay aviones disponibles y que, por tanto, ya no te necesitan”, dijo Tomás Cervantes, piloto con más de 20 años de experiencia en la Procuraduría.

“En la dirección hay alrededor de 200 pilotos, pero el total del personal era hasta hace poco de casi 800”.

De acuerdo con fuentes de la PGR, el primer aspecto que se consideró para el recorte laboral es que la operación de los servicios aéreos ya resultaba incosteable para la dependencia, en función de que tenía sólo 8 aviones en activo y casi un centenar en tierra.

Esta situación generaba gastos incosteables, como el pago de seguros de aviones que ya no tenían horas de vuelo desde años atrás.

Otra de las razones es que varios de los empleados reprobaron los exámenes de control de confianza, los cuales son un requisito para la permanencia en la PGR.

Algunos de los despedidos comentaron que entre los pilotos cesados no sólo están los adscritos a las áreas de intercepción aérea y transporte, sino también los comisionados por la PGR en la Policía Federal Ministerial y la Secretaría de la Defensa Nacional.

Estos últimos fueron reasignados en 2007 al Ejército, cuando el Gobierno federal decidió transferir al instituto armado un total de 60 helicópteros Bell 206, dedicadas a la erradicación de cultivos ilícitos.

El personal despedido anticipó que recurrirá a las demandas laborales en contra de la PGR, exigiendo la reinstalación y el resarcimiento de los ingresos que dejarán de percibir a partir de este jueves.

La información que esta semana divulgó la Comisión de Marina de la Cámara de Diputados señala que de 2000 a la fecha, la PGR prácticamente desmanteló su flota aérea, considerada en su momento la más grande de Latinoamérica en materia de combate al narcotráfico.

Hace 12 años la DGSA tenía 168 aeronaves, de las cuales operaban 106; en la actualidad la PGR sólo tiene 8 unidades operativas.

El desmantelamiento de la flota en realidad inició en el sexenio del Presidente Felipe Calderón, pues el 25 de diciembre de 2006 empezó a ser desmontada la Unidad de Operaciones, de la que dependían 28 bases aéreas, 83 aeronaves y 60 pilotos de erradicación e intercepción. Meses después transfirieron 40 helicópteros de erradicación a la Sedena.