Sábado, 24 de Noviembre de 2012 07:00
Staff
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- El Instituto Nacional de Migración (INM) concluirá el sexenio sin someter a la totalidad de su personal a los exámenes de control y confianza.
Hasta ahora más del 60% del personal del INM han sido evaluados y casi 500 servidores públicos fueron separados de su cargo por reprobar los exámenes de control y confianza, de acuerdo con Alejandro Poiré, secretario de Gobernación.
El abuso de autoridad y la extorsión son las principales actividades ilícitas en las que incurre el personal de Migración y en menor proporción existen servidores públicos vinculados a organizaciones criminales como los Zetas.
En el marco de la sesión de instalación del Consejo Consultivo de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación y del Consejo Consultivo Ciudadano del Instituto Nacional de Migración, Poiré reconoció que la depuración de personal no ha concluido y solicitó a Salvador Beltrán del Río, comisionado del INM, compartir con los integrantes de ambos Consejos, un reporte de los avances alcanzados hasta ahora con el objeto de que le den continuidad a la evaluación de servidores públicos.
“Yo invito a este Consejo Ciudadano del Instituto Nacional de Migración a que una de sus principales tareas o si no de sus principales, por lo menos de las iniciales, sí sea el darle seguimiento puntual al avance en el proceso de depuración de los servidores públicos del Instituto Nacional de Migración”, comentó.
El secretario de Gobernación se refirió al Centro de Evaluación y de Control de Confianza del INM como un órgano acreditado conforme a los más altos estándares del Sistema Nacional de Seguridad Pública que permite acreditar a los servidores públicos del INM que cuentan con aptitudes psicológicas y sin indicios de corrupción ni de vinculación a algún grupo delictivo.
Justifican atraso
Por otra parte, Gustavo Mohar Betancour, subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos, dijo en entrevista que la aplicación de pruebas no ha concluido al 100% debido a la capacidad restringida del propio Centro de Control y Confianza.
“El Centro de Control y Confianza tiene una capacidad restringida en términos de personas y de equipo de manera que aunque estaban trabajando todos los días examinando al personal, son exámenes que toman varias horas y se ha ido jerarquizando.
“Se examinó a los mandos superiores y a los mandos medios, delegados, funcionarios de oficinas centrales, todos esos ya pasaron por el polígrafo y ahorita el Instituto está pasando a entrar al nivel de agentes y oficinas administrativas”, explicó.
De acuerdo con Mohar, actualmente existen procesos penales y denuncias ante la Procuraduría General de la República (PGR), de servidores que son vinculados a grupos criminales no obstante, subrayó sin precisar el número, que la cifra es baja.
“La mayor parte de los actos ilícitos de los funcionarios de migración son por abuso, extorsión y ya delitos graves como asociación delictuosa son relativamente pocos. Son desde grupos (delictivos) locales, bandas locales en el sureste, en la ruta del tren y en alguna ocasión se tiene evidencia de que hay conexión con los Zetas”, agregó.