Sábado, 24 de Noviembre de 2012 07:00
Por Henia Prado
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) documentó un nuevo caso de tortura por parte de elementos del Ejército.
En su recomendación 62/2012, emitida el pasado miércoles y dirigida al secretario de la Defensa, Guillermo Galván, y al gobernador de Tabasco, Andrés Granier, el organismo indica que personal de la 30 Zona Militar con sede en Villahermosa detuvo arbitrariamente en abril de 2010 a un hombre que conducía su bicicleta para dirigirse a un hospital donde se encontraba internada su hija.
Los elementos del Ejército -dos de ellos oficiales- viajaban armados y con los rostros cubiertos a bordo de cuatro vehículos.
Al ser interceptado por los militares, el hombre intentó correr. Los elementos del Ejército le dispararon dos veces, sin herirlo, lo detuvieron, le taparon los ojos con su propia camiseta, le pusieron cinta adhesiva en la cabeza, manos y pies y lo golpearon en la cara y estómago.
Posteriormente, los miliares ingresaron al domicilio de la víctima y sustrajeron varios objetos.
“Lo trasladaron a un lugar desconocido y lo colocaron en un cuarto, en donde fue víctima de golpes, descargas eléctricas, tablazos en los glúteos y espalda, hasta que el 25 de abril de 2010, después de dos días sin proporcionarle alimentos, lo pusieron a disposición de la Agencia del Ministerio Público Investigador adscrita a la Fiscalía Especializada para el Combate al Secuestro de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tabasco”, detalla la CNDH.
“En ese lugar volvió a ser víctima de golpes, intentos de asfixia, descargas eléctricas, tablazos en los glúteos y espalda, y se le reiteró la negativa al acceso a alimentos, hasta que, esposado y con los ojos vendados, firmó diversos documentos, cuyo contenido no conocía, con la finalidad de que dejaran de someterlo a dicha tortura”.
La CNDH informó que se violaron los derechos de la víctima a la integridad y seguridad personal, la seguridad jurídica y la inviolabilidad del domicilio, entre otros.
“Ni la Secretaría de la Defensa Nacional ni la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tabasco han informado sobre el inicio de procedimientos administrativos y penales iniciados en contra de los elementos que participaron en los hechos narrados en agravio de V1 (como se identifica a la víctima)”, apunta.
“Se está frente a un acto de tortura ya que, de las evidencias que constan en el expediente se desprende que el maltrato fue deliberadamente causado en contra de V1, ello debido a que las lesiones físicas y el daño psicológico infligidos se suscitaron a causa de la detención”.
El organismo solicita al titular de la SEDENA adoptar las medidas necesarias para reparar el daño ocasionado a la víctima y colaborar en el trámite de queja ante la Unidad de Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana en contra de los militares que intervinieron en los hechos.