Domingo, 25 de Noviembre de 2012 07:00
La Secretaría de Gobernación ha sufrido fuertes transformaciones durante los últimos años
Por Ariadna García y Alberto Morales
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Creada para generar condiciones sociales favorables que permitieran el desarrollo nacional; preservar el Estado de derecho y mantener la tranquilidad pública, entre otros, la Secretaría de Gobernación (SEGOB) ha sufrido fuertes transformaciones que, en consecuencia, han cambiado su carácter original.
Labores de espionaje, persecución política, organización de la justicia y hasta una fábrica de candidatos a la Presidencia de la República, que casi en su mayoría, resultaron triunfadores, fue la Secretaría de Gobernación del siglo XX.
Omar Guerrero Orozco, catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), expuso en La investigación histórica. Notas sobre la historia de la Secretaría de Gobernación, que fue desde el siglo XIX que esta dependencia obtuvo competencias legales para dirigir los temas de justicia, negocios eclesiásticos y orden social, principalmente.
Pero en el México revolucionario y posrevolucionario, se transformó el actuar de Gobernación. El Palacio de Covián fue el lugar para las negociaciones con todos los actores políticos y sociales del País además de tener el control de los procesos electorales.
Fue Carlos Salinas de Gortari quien comienza la transformación en la dependencia al quitarle la facultad de organizar los comicios electorales —luego del cuestionado proceso de 1988—.
José Antonio Crespo, profesor investigador de la División de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), aseguró que el nombramiento del titular de Gobernación representaba la segunda persona más poderosa después del Presidente, quien negociaba a nombre del Ejecutivo al ser un interlocutor reconocido por Congreso, secretarios y otros actores.
“Antes, el secretario de Gobernación era un jefe virtual de gabinete. Todo mundo sabía que el secretario era el jefe del gabinete, por lo tanto, tenía facultades implícitas de negociación con otros actores”, aseguró el politólogo.
Cambio de régimen
Para el politólogo de la UNAM Ulises Corona, con la llegada de Vicente Fox Quesada a la Presidencia, el control político, por medio de la seguridad pública, ya no lo ejercía Gobernación, sino la Presidencia de la República.
“Buena parte de ese control lo tuvo el Presidente Fox y lo compartió con el PAN en sus primeros años; después lo compartió con la famosa pareja presidencial (Marta Sahagún) e incluso con la Fundación Vamos México, que en mucho le quitó a Gobernación sus acciones de operación política. De hecho, los últimos años la dependencia se convirtió en un elefante blanco”.
Crespo agregó que al restarle facultades al encargado de la política interna no sólo se “descafeinó” a la institución, sino que además los perfiles de encargados de la política y la negociación interna contribuyeron al bajo perfil de la dependencia.
“En el caso del último sexenio tiene que ver más con el cargo y las personalidades que ocuparon la titularidad de Gobernación, que por un lado al cargo lo ‘descafeinaron’, pero en realidad hubo personalidades bastante débiles: el propio Santiago Creel no hizo nada; (Juan Camilo) Mouriño tampoco, nunca se vio que estuviera haciendo gran cosa, que tuviera peso, que estuviera estabilidad en la clase política. Quizá quien mostró más habilidades fue Fernando Gómez Mont, pero todos los demás eran figuras con poca habilidad política”. Corona aseguró que durante la administración calderonista, “los amigos del Presidente” ocuparon una oficina en el Palacio de Covián.
Francisco Ramírez Acuña, quien destapó la candidatura presidencial de Calderón, ayudó a “calmar las aguas” luego de la convulsión política del País por las elecciones del 2006.
El ex gobernador de Jalisco fue el negociador para que Calderón sacara adelante, con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), reformas como la creación del Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Trece meses después, Mouriño vendría al relevo como el “secretario estrella” al dejar la Oficina de la Presidencia, pero el escándalo tras conocerse contratos de la familia Mouriño con Petróleos Mexicano (PEMEX), comenzó a bajar el perfil de “Iván”, como era conocido. El 4 de noviembre de 2008 Juan Camilo encontró la muerte en un accidente aéreo.
Fernando Gómez Mont entró al quite en una reforma política en el País que no se logró. Lo que sacó al abogado de Gobernación y del Partido Acción Nacional (PAN). Fue él quien pactó con el PRI en el Gobierno del Estado de México para no aliarse con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) para las elecciones del 2010 en la Entidad. En julio de 2010 llega Francisco Blake Mora, quien no retoma el tema de reforma política y sí genera discursos sobre seguridad. Pero el 11 de noviembre de 2011 Blake encuentra también la muerte luego de estrellarse el helicóptero en el que viajaba.
El ex director del Centro Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y ex subsecretario de Gobernación, Alejandro Poiré, llega a ocupar el cargo en la dependencia, quien cerró el sexenio con la aprobación de dos iniciativas preferentes del Ejecutivo, que fueron creadas y cabildeadas también desde Los Pinos.