Miércoles, 28 de Noviembre de 2012 07:00
EL UNIVERSAL
CULIACÁN.- La vida familiar de María Susana Flores Gámez, muerta el sábado pasado en un enfrentamiento entre militares y un grupo armado, estuvo envuelta en una serie de tragedias, entre ellas el asesinato de su padre y el secuestro de sus hermanos.
Para políticos, cuyas identidades solicitaron mantener en secreto, la vida de lujos que Susana, hija del matrimonio Mario Flores-Carmen Gámez, fue muy notoria, sobre todo a partir de que estableció una relación sentimental con un presunto miembro de un grupo delictivo.
Las versiones que corren en la ciudad de Guamúchil, Municipio de Salvador Alvarado, son en el sentido de que la pareja de la joven es Orzo “N”, quien presuntamente logró huir durante el enfrentamiento con el Ejército en Mocorito, el sábado pasado.
La pareja de Susana, según archivos de la Procuraduría de Justicia del Estado, la noche del 9 de agosto del 2009 se fugó del reclusorio de Culiacán, en donde horas antes se celebró una fiesta con conjunto musical, cerveza y mujeres, a quienes se les permitió el acceso al penal.
Quienes se atrevieron a hablar de la vida de Susana recordaron que ella y sus dos hermanos menores desde muy pequeños quedaron huérfanos de padre porque éste fue asesinado en circunstancias nunca aclaradas.
Sobre la privación de la libertad que se publicitó de sus hermanos, Mario y Eduardo, ocurrió hace tres años, según las versiones de vecinos de Guamúchil.