Domingo, 02 de Diciembre de 2012 07:00
Por Mariana León, Francisco Nieto,
Rafael Montes y David Rodríguez
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Un saldo de 121 heridos, algunos de gravedad, y el arresto de 92 personas dejaron enfrentamientos entre policías federales y locales con grupos de anarquistas que realizaron actos vandálicos en las inmediaciones de la Cámara de Diputados y calles del Centro Histórico de la ciudad.
Los grupos de manifestantes, que fueron identificados por el Gobierno del Distrito Federal como “anarquistas”, realizaron destrozos y saqueos en comercios y afectaciones en monumentos históricos.
En total la Cruz Roja atendió a 76 personas y trasladó a otras 29 a diferentes hospitales. Nueve personas resultaron con heridas graves, reportó la institución. La Policía Federal informó que 12 de sus elementos presentaron lesiones menores, la mayoría producidas por piedras o palos. La Policía del DF dijo que al menos cuatro efectivos fueron heridos.
“Nunca habíamos tenido una provocación de este tamaño, esto no tiene que ver con una protesta política aceptable, condenamos todos los actos de barbarie (...) fue planeado deliberadamente para afectar la Alameda, que es un símbolo de la ciudad”, dijo el jefe de Gobierno Marcelo Ebrard en conferencia de prensa tras las revueltas.
Las manifestaciones ocurrieron en dos frentes: el primero, antes de las siete de la mañana afuera de la Cámara de Diputados, preparado con un cerco de seguridad desde la noche del domingo pasado; el segundo en el Centro Histórico, cuando las manifestantes intentaban llegar al Zócalo capitalino para realizar un pronunciamiento oficial.
Mientras Enrique Peña Nieto tomaba posesión como nuevo Presidente, afuera del recinto legislativo la Policía Federal intentaba controlar a los manifestantes que ignoraban las peticiones de líderes del Movimiento #Yosoy132 —quienes convocaron a la marcha hace una semana— de “no caer en provocaciones”.
El grupo reducido respondía al gas lacrimógeno lanzando piedras —que había obtenido después de destruir los camellones frente a la estación del metro San Lázaro— palos, petardos y bombas molotov.
Los encargados de resguardar la seguridad utilizaron balas de goma, gas lacrimógeno y agua a presión para repeler ataques.
Después de las 11:00 horas, los manifestantes acordaron la retirada para trasladarse el Zócalo. A su paso por el Eje 1 Norte saquearon un par de gasolineras y se enfrentaron con los empleados.