Martes, 04 de Diciembre de 2012 07:00
Podrían recibir una pena de 30 años de prisión sin derecho a salir bajo fianza
Por Yáscara López
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF) consignó a 69 personas, detenidas el sábado en distintos puntos de la ciudad, por el delito de ataques a la paz pública en pandilla, que se castiga con una pena que va de los 5 a los 30 años de prisión sin derecho a salir bajo fianza.
Poco después de la medianoche, 58 hombres fueron trasladados al Reclusorio Norte y 11 mujeres ingresaron al Centro Femenil de Santa Martha Acatitla para que un juez determine su situación jurídica.
El traslado de los consignados se realizó en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, escoltados por policías de Investigación, que desde ayer hicieron guardia en el perímetro de la sede de la PGJDF, con el objetivo de evitar enfrentamientos, luego que familiares de los detenidos protestaron afuera para pedir la liberación de los detenidos.
Cinco de los consignados tienen antecedentes penales, agregó la dependencia.
Asimismo, indicó que de las 85 personas que permanecían detenidas, las 16 restantes quedaron en libertad.
En tanto, aún no se define la situación jurídica de los 11 menores que también fueron aprehendidos el sábado.
Ayer, el procurador local, Jesús Rodríguez Almeida, confirmó que los actos fueron planeados con anterioridad, aunque aún se desconoce al autor intelectual.
“Derivado de todos los objetos, instrumentos que se utilizaron para realizar estos actos, los cilindros de gas para prender fuego, la granada de fragmentación y las diversas bombas molotov que tenemos (...) claramente se señala que hubo una premeditación, que hubo un plan específico para realizar actos violentos y atacar la paz pública de la ciudad”, señaló.
Además, integrantes de un grupo anarquista revelaron que les pagaron 300 pesos por hacer disturbios y reventar la toma de posesión del Presidente Enrique Peña Nieto.
Al menos ocho integrantes de la Unión de la Juventud Revolucionaria México detenidos el sábado narraron a policías de Investigación de la Procuraduría capitalina que fueron citados a las 7:00 horas en la estación del Metro San Lázaro, aunque se negaron a decir quiénes los contrataron.