Martes, 04 de Diciembre de 2012 07:00
Por Víctor Fuentes
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La Suprema Corte de Justicia dio ayer la bienvenida a los nuevos ministros Alberto Pérez Dayán y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, designados para el periodo 2012-2027, en una ceremonia solemne que reunió a la cúpula del Poder Judicial Federal.
La primera sorpresa fue la asignación de los nuevos ministros a las Salas, pues se esperaba que Pérez Dayán reemplazaría a Guillermo Ortiz Mayagoitia en la Primera, dedicada a temas penales y civiles, mientras que Gutiérrez iría en lugar de Salvador Aguirre Anguiano a la Segunda, de materia administrativa y laboral.
La asignación fue la inversa, por lo que Gutiérrez irá a la Primera Sala, aunque su experiencia ha estado concentrada en temas administrativos y fiscales, sin haber ejercido previamente en la materia penal o familiar, que son las que han generado los criterios más importantes de dicha Sala en los últimos años.
Por tanto, Gutiérrez tendrá que votar en el caso de la francesa Florence Cassez, el más mediático de los pendientes de la Corte, que se espera será discutido de nueva cuenta por la Primera Sala en 2013 cuando la ministra Olga Sánchez Cordero reparta el nuevo proyecto de sentencia.
Pérez Dayán, que sí tenía experiencia como juez penal y civil, pasó la última década en el Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, y también fue magistrado de tribunales mixtos, por lo que está familiarizado con los temas que predominan en la Segunda Sala.
Gutiérrez, a sus 43 años el ministro más joven de la Corte, fue recibido por su colega Arturo Zaldívar, quien recordó la influencia que sobre el nuevo juzgador tuvo su abuelo, el ex secretario de Hacienda Antonio Ortiz Mena.
“Fue gracias a él que Alfredo obtuvo su primer trabajo como meritorio en un juzgado de distrito, pero de él abrevó la cultura, visión de Estado, pasión por México y el interés por la filosofía que lo llevó a estudiarla de manera simultánea a la carrera de Derecho”, narró Zaldívar, en presencia de la esposa y tres hijos de Gutiérrez.
El ministro dedicó buena parte de su discurso a resaltar la importancia de la reforma Constitucional de 2011 sobre derechos humanos y amparo.
“Vivimos un entorno especialmente complicado, en el que más que nunca, la apuesta del Constituyente por los derechos humanos debe ser una realidad, más que nunca, el estado debe comprometerse irrestrictamente con los principios y valores contenidos en los derechos de la persona, para que desde el ejercicio del Poder permeen a la sociedad”, dijo Zaldívar.
Gutiérrez reconoció a Aguirre y Ortiz durante un mensaje de siete minutos en el que reflexionó brevemente sobre la importancia de los relevos en la Corte.
“La dinámica social y económica de México exige siempre una capacidad renovada de interpretación de la Constitución que guarde coherencia con sus propósitos y principios fundamentales de acuerdo con las aspiraciones de cada generación”, dijo.
Pérez Dayán, que cumplirá 52 años el 13 de diciembre, fue recibido por su colega Luis María Aguilar, al igual que el nuevo ministro, un veterano del Poder Judicial que estuvo adscrito a los tribunales colegiados en materia administrativa del DF, los más influyentes del País después de la Corte.
El nuevo ministro bromeó sobre su segundo nombre, Gelacio --“pueden llamarme como quieran”, dijo-- y retomó buena parte de los discursos que, en tres ocasiones distintas en que estuvo nominado, tuvo que exponer ante el Senado.
“El nuevo marco constitucional en materia de derechos humanos y el rediseño del juicio de amparo a partir de sus recientes modificaciones son sin lugar a dudas la asignatura prioritaria de este Tribunal Constitucional, corresponde a él moldear y madurar nuevas figuras del enjuiciamiento constitucional a través de sus fallos y de su jurisprudencia”, afirmó Pérez.
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