Viernes, 07 de Diciembre de 2012 07:00
Por Laura Carrillo
y Gonzalo Soto
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- El primer proyecto de Presupuesto de Egresos del Presidente Enrique Peña Nieto, que se presenta hoy, se enfrenta con dos limitantes, tener comprometido 76.6% del presupuesto programable para gasto corriente y cumplir con el déficit cero el próximo año.
Se podrían liberar recursos reduciendo subsidios, como el destinado a la gasolina; modificando el reparto de recursos a estados, lo cual requiere modificación a la ley; o proponiendo una reforma fiscal profunda, entre otros.
Pero mientras no se logre un acuerdo de este tipo, el gasto corriente tendrá que distribuirse de forma muy similar a la de este año, es decir, 41.5% para pagar nómina, 23.6% para operación, 18% pensiones y 16.9% programas sociales, según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para 2012.
Pese a que en el sexenio pasado se implementó un programa nacional de reducción del gasto, algunos rubros como pensiones, le exigieron cada vez más recursos al Gobierno federal.
Además están los recursos que se envían a los estados y municipios, de los cuales las aportaciones son para programas sociales y tampoco pueden modificarse radicalmente.
La propia SHCP anticipó que para 2013 no existen gran cambio en el presupuesto si no se realiza reforma fiscal, según el documento para dar cumplimiento al artículo 42 de la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, emitido desde marzo de este año.
En él se pronosticó que se llegaría al equilibrio presupuestal en 2013, se incrementarían los ingresos presupuestales totales en 123 mil 600 millones de pesos respecto a 2012 y el gasto total solamente en 53 mil 600 millones de pesos.
De este último monto, solamente 17 mil 900 corresponden a programable.
Todo lo realizó suponiendo un precio promedio de la mezcla mexicana de exportación de 87.2 dólares por barril, el cual podría cambiar según la evolución de los últimos meses.