Sábado, 08 de Diciembre de 2012 07:00
Por Adriana Alatorre
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La iniciativa del impuesto de 20% a los refrescos publicada en Gaceta del Senado de la República y que se ha aplazado en dos ocasiones, estima necesaria la aplicación de un impuesto especial para desincentivar el consumo de estas bebidas y con ello combatir la epidemia de obesidad que hay en el País.
La propuesta impulsada por un grupo de legisladores de PAN y PRD, así como por ONG, pretende dotar al Estado de mayores recursos para hacer frente a los gastos del Sector Salud que se derivan del sobrepeso y la obesidad, y, por lo tanto, para estar en posibilidad de dar una atención médica a los afectados.
Plantean aplicar el impuesto a las bebidas y productos que se encuentren endulzados con azúcares y por lo tanto tengan un aporte calórico: aguas naturales y minerales gasificadas, refrescos, concentrados, polvos, jarabes, esencias o extractos de sabores, que al diluirse permitan obtener refrescos.
Proponen excluir del impuesto a los néctares y a refrescos light.
La explicación es que a pesar de que los jugos y néctares cuentan con una cantidad de azúcar que los refrescos, 60 gramos o 12 cucharaditas por cada medio litro, “no fueron incluidos en la propuesta, al haber sido clasificados como alimentos líquidos que sí contienen nutrientes”, aclara las ONG aglutinadas en el llamado #fondoxDiabetes.
Sobre la necesidad de especificar en el etiquetado las cantidades de azúcar y edulcorantes, las ONG aclaran que actualmente no se hace una diferenciación entre la cantidad que se utilizan para cada producto, lo que dificulta conocer qué tipo de azúcar contiene los productos que se consumen y con ello evaluar si son saludables o no.
“La medición de los niveles de azúcar queda a expensas de los reportado por los fabricantes”, aclaran las ONG.
Sobre la problemática para destinar los fondos recaudados con el impuesto especial (IEPS) a cuestiones de salud, las organizaciones advierten que sí es posible.
“En el IEPS a refrescos azucarados, lo que se busca no es etiquetar los recursos que por disposición legal le corresponden a las entidades federativas y que altere su libertad de gasto, sino simplemente hacer uso del restante de recursos que le corresponden a la federación, para que se destinen a cumplir el objeto señalado”, aclaran.
Estiman que el impuesto recaudará 22 mil 861 millones de pesos, lo que permitiría al gobierno destinarlos al Sector Salud, o bien, introducir bebederos de agua potable en las escuelas y espacios públicos, además de la implementación de programas en contra de la obesidad y el sobrepeso.
Además, ayudará a reducir en 12% la prevalencia de diabetes en el País.