Miércoles, 19 de Diciembre de 2012 07:00
Por Mayolo López
AGENCIA REFORMA
CHIHUAHUA.- En una de las entidades que ha logrado abatir los índices delictivos, el Presidente Enrique Peña Nieto afirmó ayer que no piensa “romper” con la instrumentación de estrategias que han rendido resultados en el combate al crimen organizado, y reiteró que fortalecerá la PGR a fin de lograr una mayor eficacia en sus funciones
Peña Nieto manifestó en esta capital, al calor de una reunión de evaluación de seguridad, la disposición de su Gobierno a escuchar voces “fuertes” y “críticas” alusivas a las decisiones que adopte para encarar la delincuencia.
El Mandatario desahogó una segunda reunión con un millar de empresarios, productores agropecuarios y académicos y a instancias del gobernador César Duarte, salió del Centro de Convenciones en calidad de “padrino” de Chihuahua para empujar su desarrollo.
En ese ambiente, el Mandatario avizoró un escenario de desarrollo para los mexicanos merced al cual el mundo, dijo, verá sorprendido el progreso de la Patria. Por lo pronto, se comprometió a trabajar para desdibujar la imagen de violencia que Chihuahua y el País mismo cargan desde hace varios años.
Al llegar a Palacio de Gobierno, para desahogar la reunión de evaluación, Peña Nieto decidió acercarse a un centenar de personas que, cercada por vallas metálicas, lo aguardaba para darle la bienvenida. En ese grupo asomaron unos cinco estudiantes que le recriminaron su presencia.
“¡Peña, entiende, Chihuahua no te quiere”, encaró una adolescente al Mandatario. “¡Somos estudiantes: no nos debes criminalizar!”, sentenció la misma voz mientras que Peña estrechaba las manos de los otros. El incidente no pasó a mayores: el Ejecutivo cruzó la calle y entró a Palacio de Gobierno.
“Mi Gobierno no va a romper con lo que bien que se han hecho varias acciones, varias tareas. Al contrario: mi Gobierno quiere solidarizarse y seguir alentando lo que ha dado grandes logros y éxitos en esta materia y otras más”, sostuvo.
Apenas el lunes, durante la presentación del plan anticrimen, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, había puesto en tela de juicio la eficacia de la estrategia implementada por el Gobierno calderonista.
“El Gobierno --sostuvo Peña Nieto-- no sólo quiere alentar voces que sean complacientes ante las decisiones del Gobierno. El Gobierno de la República estará, invariablemente, abierto a escuchar las voces fuertes, críticas pero, sobre todo, constructivas que permitan reorientar los esfuerzos a distintas acciones y, particularmente, en materia de seguridad pública, que nos permitan dar mejores resultados.”
Con un discurso orientado a repasar las líneas de estrategia anticrimen presentadas el lunes, el Presidente prometió fortalecer a la Procuraduría General de la República con más recursos y con una nueva estructura, “para lograr una mayor eficacia en su actuación”.
Con la mira puesta en ese fortalecimiento, Peña dijo que es menester asegurarse de que “quienes sean detenidos por las fuerzas públicas, por la presumible comisión de un delito, no evadan la aplicación de la justicia.
Peña Nieto saludaría la presencia allí del general colombiano Óscar Naranjo, un “amigo” que como “asesor externo” apoyará al Gobierno en la lucha anticrimen.
Obsequioso con su huésped, el gobernador César Duarte recordaría ante el público haberle dicho a Peña, el primero de diciembre, que le había caído “muy bien la banda” y que lo había visto “muy bien montado..., pero además, cuando nos dice que está echado para adelante, sin duda demuestra que está echado para adelante”.
Luego de escuchar un rosario de peticiones para respaldar el desarrollo económico del Estado, Peña se sorprendió, bromeó y dijo que se trataba de una “carta extensa” que no “sólo fue para Santa Claus sino para los Reyes Magos”.