EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Las casas de empeño tendrán la obligación de poner filtros y denunciar cuando se presuma que los bienes a empeñar son robados; incluso, se pedirán huellas digitales en las operaciones inusuales.
Carlos Gómez Álvarez Tostado, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prensarios (AMESPRE), adelantó que sus afiliados trabajan con los gobiernos estatales para notificar y frenar el ingreso de artículos de dudosa procedencia a casas de empeño.
Incluso, estos negocios deben notificar los casos sospechosos, es decir, cuando un cliente acude a empeñar tres piezas similares como pantallas nuevas y pide más por el artículo a cambio de mayor tasa de interés.
En casos “inusuales”, los empleados de casas de empeño tienen que solicitar copia de la identificación oficial y tomar huellas digitales.
“No es rentable recibir un artículo o joya robada porque si hay denuncia, hay que devolver el artículo, pero el dinero ya se lo llevó el criminal”.
El artículo 65 Bis 7 de la Ley de Protección al Consumidor indica que las casas de empeño deberán hacer del conocimiento de procuradurías estatales los casos en los que un cliente haya empeñado tres o más artículos iguales o de naturaleza similar.
También se debe hacer del conocimiento de las autoridades cuando exista un comportamiento atípico del pignorante y que suponga posibles actos ilícitos, por lo que deberá solicitar a estos clientes el nombre, domicilio, copia de identificación oficial, así como anotar el tipo de bienes y los montos empeñados.