Martes, 25 de Diciembre de 2012 07:00
Por Isaí Flores López
NOTIMEX
TUXTLA GUTIÉRREZ.- Inmigrantes hondureños abandonados en Chiapas padecen frío, hambre y sed en esta capital, luego de que un “pollero” dejó a su suerte a tres integrantes de una familia y a otras nueve personas en el Municipio de Villaflores.
Un traficante de personas, identificado como Jorge González, abandonó a su suerte en esa localidad chiapaneca a los 12 inmigrantes procedentes de Honduras, después de que el grupo ingresó a México por Suchiate, tras cobrar a cada uno tres mil dólares.
Entre los extranjeros están Jorge Castillo Cárdenas de 45 años, su hija Nelly Castillo de 23, madre soltera, y su nieta Sofía de tan sólo dos años, oriundos de la localidad hondureña de San Pedro Sula.
Castillo Cárdenas dijo que en esa frontera hay una red muy bien estructurada de traficantes de personas, pero por el elevado costo de sus servicios muchos indocumentados no recurren a ellos y toman su propio riesgo para ingresar a México y tratar de llegar a Estados Unidos.
Cada vez es más caro emigrar, quien abandona su País tiene que vender o empeñar propiedades, dejar esposa, hijos, nietos, pero también cada vez más mujeres se ponen en camino a Estados Unidos, pese a los peligros, pues la miseria crece en Honduras y en otros lugares de Centroamérica.
“Ingresamos por la Mesilla en la frontera México-Guatemala, el traficante nos ofreció llevarnos a Estados Unidos, a donde pretendíamos llegar en febrero, pero no alcanzamos ese sueño”, lamentó Castillo Cárdenas, en entrevista.
Tras pasar la noche en la Casa de Atención a Migrantes de la Parroquia San Francisco de Asís de esta ciudad, salieron a las calles a buscar ayuda económica y empleo, luego estuvieron en el Congreso Estatal, donde sólo consiguieron la solidaridad de algunas secretarias.
Acudieron con la diputada especial de Atención a Migrantes, Rhosbita López Aquino, pero no los recibió, según dijo, y otros legisladores les dieron falsas expectativas, sin embargo, Castillo Cárdenas aseguró que no pretenden regresar a su País por la difícil condición económica.
“Nos abandonaron en Villaflores hace 16 días, hace seis llegamos a esta capital, hemos enfrentado hambre, frío, sed, íbamos en busca de una mejor vida, pero no ha sido así, hipotecamos un terreno con un banco y ahora debemos más, nos quedamos sin recursos para seguir o regresar”, expuso.
“No tenemos ni leche, ni pañales, menos ropa para la bebé, sólo nos acompañan unos pañales usados que nos regalaron para la niña, pero la necesidad nos agobia, no sé si esa es la suerte de todos los inmigrantes, pero la nuestra es insoportable en Chiapas”, añadió.
Castillo Cárdenas refirió que él abandonó a su esposa, hijos y nietos, y la hija que vino con él es madre soltera, lo que complica la situación.
“Esperamos conseguir algunas monedas para medio comer, nos preocupa porque mi hija tiene que dar pecho a la niña”, expresó el inmigrante hondureño, quien tiene más de 15 días varado en Chiapas y sigue en su empeño por llegar a Estados Unidos con su hija y su nieta.