Viernes, 04 de Enero de 2013 07:00
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- El gobernador de Tabasco, Arturo Núñez, insistió en que la situación política, económica y social del Estado es una “zona de desastre”, por lo que indicó que aquellos que hayan hecho uso indebido de los recursos serán sancionados conforme a la ley.
“No he dudado en calificar en varias ocasiones la situación de Tabasco como zona de desastre: lo que pasa en la política, en la economía, en la sociedad, pero sobre todo en la administración y las finanzas públicas, es un desorden, un desarreglo, una situación financiera crítica”, expuso en entrevista para Noticias MVS.
Indicó que para enfrentar dicho problema se trabaja en coordinación con la Secretaría de Hacienda, que les anticipará algunas participaciones fiscales para que puedan disponer de los recursos mínimos que le permitan a la entidad darle continuidad a la prestación de servicios públicos básicos.
Uno de ellos, añadió, es el sector salud, que en los últimos días padeció un momento crítico por desabasto de medicamentos y de equipo.
“Esto no puede continuar, estamos atendiendo estas urgencias (...) estamos muy alerta al proceso de entrega-recepción, se deberá completar posteriormente con auditorías, y las irregularidades que nos encontremos, sean de orden administrativo o penal, habrá que proceder en términos de la ley.
“No es un asunto de mi voluntad personal, no son mis recursos, son los recursos públicos, los recursos de todos los tabasqueños, y quien haya hecho uso indebido de ellos deberá ser sancionado siempre conforme a Derecho”, añadió.
El mandatario tabasqueño dijo que tiene conocimiento formal de que hay un adeudo de más de 10 mil millones de pesos, aunque aseguró que no sabe si sea el dato real final; “puedo llevarme todavía muchas sorpresas dada la opacidad con que se manejaron las anteriores autoridades”.
Al respecto, calificó como “absurdo” ese nivel de deuda, porque además aclaró que no se ve claro la causa de esos recursos.
Al cuestionársele si algunos municipios de Tabasco tienen situaciones similares como alcaldías de Guerrero, que han recurrido a burós de crédito, indicó que “ése es un riesgo”.