Miércoles, 09 de Enero de 2013 07:00
Por Yáscara López
y Antonio Nieto
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Confirmado: los perros asesinos de Iztapalapa comieron carne humana.
La Procuraduría de Justicia del DF encontró rastros de piel y cabello humanos en la jauría capturada en el Cerro de la Estrella, donde cinco personas murieron a causa de mordidas caninas.
Ayer, peritos de la dependencia practicaron estudios por más de 3 horas a los 25 animales que están bajo resguardo en el Centro de Control Canino de esa Delegación.
Los expertos realizaron exámenes en el pelaje de los perros con el fin de encontrar rastros de sangre humana. También hicieron estudios en sus garras, estómagos, heces y fauces en busca de piel humana.
Por la tarde, en conferencia, el coordinador de Servicios Periciales de la Procuraduría, Rodolfo Rojo, dijo que en los cadáveres encontraron rasguños y mordeduras de perros y en las garras de los animales hallaron rastros de piel humana, así como cabello.
El 29 de diciembre, una mujer y su bebé de 8 meses murieron atacados por una jauría, y la noche del viernes 4 de enero, una pareja de adolescentes corrió la misma suerte.
El Procurador Rodolfo Ríos dijo que aún faltan los estudios de ADN para corroborar que las evidencias halladas corresponden a las víctimas, lo que tardará entre 10 y 15 días.
El director del Instituto de Ciencias Forenses, Felipe Takahashi, reveló que las víctimas permanecieron entre 3 y 4 minutos vivas una vez que empezaron a desangrarse.
“Una vez que son lesionados tanto las masas musculares y los vasos superficiales y profundos, el sangrado activo que se produce (...). Hace que la persona entre en un estado de choque hipovolémico, es decir por pérdida de sangre (que) lleva a la persona a la muerte”, detalló por su parte Rojo.