Viernes, 11 de Enero de 2013 07:00
Afirma Presidente que ya están casi listos los programas sociales prioritarios que prometió en campaña
Por Antonio Baranda
AGENCIA REFORMA
VILLANUEVA.- El Presidente Enrique Peña Nieto anunció ayer que para combatir la pobreza “de a de verás”, su Gobierno echará a andar en breve los tres programas sociales prioritarios que prometió en campaña.
“Hoy el gran reto que tenemos para poder crecer, que es en la experiencia internacional, la mejor forma, prácticamente la única forma de combatir de a de verás, realmente, la pobreza, es logrando crecimiento económico, y en ese reto tenemos que volvernos más productivos.
“Eso es lo que nos proponemos en materia social, en materia económica, para poder combatir de raíz, insisto, la pobreza. Estos programas están ya autorizados, cuentan con recursos y en los próximos días estará teniéndose el evento para hacer el anuncio y darle el banderazo ya inicial”, garantizó.
Las tres estrategias son la Cruzada Nacional contra el Hambre, el Programa 65 y Más (antes Adultos Mayores) y el Seguro de Vida para Mujeres Jefas de Familia, que en 2013 contará con un presupuesto de 400 millones de pesos.
Al sostener un encuentro con madres jefas de familia en la comunidad rural de Atitanac, donde grabó uno de sus spots de campaña, afirmó que la Secretaría de Desarrollo Social ya trabaja en el empadronamiento de los futuros beneficiarios.
Instruyó a la titular de la Sedesol, Rosario Robles --quien estuvo en el evento--, a acelerar el proceso de planeación e instrumentación de los programas para que en los “próximos días” se presenten a la sociedad y comiencen a proporcionar beneficios.
Acompañado del gobernador Miguel Alonso Reyes, el Presidente Peña Nieto dijo que Atitanac --comunidad que visitó hace 10 meses-- lo sensibilizó sobre la pobreza, marginación y rezago social que aquejan a Zacatecas y a otras entidades del País.
“No podía dejar de venir a Atitanac. Atitanac fue una comunidad que me marcó y me sensibilizó (sobre lo que) lamentablemente resienten y que hace que varias comunidades, al no tener mayores oportunidades, terminen por convertirse en comunidades o municipios expulsores de su población.
“Que lamentablemente tengan que ir a buscar una oportunidad fuera de sus lugares y enfrentar, entonces, el desarraigo y dejar, a veces, a la deriva a sus seres queridos, a quienes tienen que abandonar”, comentó.