Domingo, 13 de Enero de 2013 07:00
Buscan reducir el número de estas intervenciones lo cual también generará ahorros presupuestarios
Por Adriana Alatorre
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- México duplica el número de cesáreas recomendadas a nivel mundial con 3.8 millones, por lo que las autoridades de salud buscan reducirlas a poco más de la mitad y con ello generar ahorros presupuestarios.
Según el dictamen final del anteproyecto de “Norma Oficial Mexicana PROY-NOM-007-SSA2-2010, para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y del recién nacido”, la Secretaría de Salud busca disminuir 1.6 millones de cesáreas.
“Derivado del análisis de la Comisión, fue posible determinar que durante los próximos cinco años será posible reducir un millón 607 mil 555 cesáreas que pudieran representar un ahorro de 12 mil 847 millones de pesos en los próximos cinco años”, indica el dictamen final publicado en la página de la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer).
La cesárea es, de hecho, la cirugía más frecuente tanto en la Secretaría de Salud como en el IMSS y en el ISSSTE.
La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (Ensanut) señala que este tipo de intervención ha crecido drásticamente en los últimos 12 años; mientras en el año 2000, 29.9% de los partos se resolvieron por cesárea para 2006 la cifra aumentó a 34.5% y para 2012 creció hasta 45.2 por ciento.
“El nacimiento por cesárea en México es prácticamente en uno de cada dos casos y llega en el sector privado a cerca del 70% de los nacimientos”, detalla la Ensanut 2012.
El dictamen del anteproyecto de Norma, reconoce que la mortalidad materna continúa siendo un gran problema de salud pública en México, y actualmente está evidenciado científicamente que la vigilancia oportuna y correcta de la mujer embarazada son acciones contundentes para lograr la disminución de la mortalidad materna y perinatal.
“Si no contamos con una regulación en el control prenatal y de atención al recién nacido, se incrementarían a más del 50% las razones de mortalidad materna y neonatal, con las repercusiones sociales para la familia mexicana, además de incrementos en el gasto económico del País para la atención de las múltiples complicaciones que pueden presentarse por la deficiente calidad en la atención de la mujer embarazada”, indica el proyecto de Norma.
La regulación presentada por Mauricio Hernández Ávila, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud y presidente del Comité Consultivo Nacional de Normalización de Prevención y Control de Enfermedades, incorpora aspectos relevantes enfocados a la prevención de la mortalidad materna mediante intervenciones durante el embarazo, parto y puerperio.
Destaca durante la gestación la necesidad de mejorar la calidad de la atención prenatal desde las primeras 12 semanas de embarazo con la finalidad de identificar factores de riesgo en forma oportuna para iniciar tratamiento o traslado a unidades de atención a la emergencia obstétrica.
Asimismo, la detección oportuna de diabetes gestacional mediante tamices basados en la evidencia científica, impactarán en el crecimiento y desarrollo del feto y mejorará también el pronóstico de la mujer una vez finalizado su embarazo.
En ese mismo sentido, buscan detectar e interrumpir la transmisión perinatal por sífilis y por VIH, mediante la detección oportuna y tratamiento adecuado.