Lunes, 14 de Enero de 2013 07:00
Staff
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Rosario, quien es conocida como operadora de los Beltrán Leyva, viajó al Distrito Federal en busca de contactos que le ayudaran a conseguir 40 granadas calibre 40.
De acuerdo con su declaración ante las autoridades, en una fiesta que tuvo lugar en un establecimiento de la Colonia Nápoles, en la que estaba el futbolista Cuauhtémoc Blanco, se encontró con Ana Bertha Trujillo, una publirrelacionista de artistas que en el pasado representó a Ninel Conde.
Contó que Trujillo le presentó a un sujeto de nombre Luis Esteban Amezcua Bernal, un abogado y dueño de una empresa de publicidad, así como de un estudio de grabación, pero que también decía ser funcionario del CISEN y usaba una “charola” de la Secretaría de Marina.
Según la declaración de Amezcua, contenida en la causa penal 57/2012 del Juzgado Décimo de Distrito en materia penal del Distrito Federal, aquella noche del mes de julio, Trujillo le dijo: “Te voy a presentar a alguien que conoce gente muy pesada” y le puso enfrente a Rosario.
Amezcua andaba necesitado de dinero para una operación de un trasplante y Rosario buscaba granadas. Sus necesidades se complementaron.
Por su experiencia como abogado, Amezcua había defendido ante la justicia militar al Capitán de la Armada Ramiro Campos Lomelí, con quien antes había hecho tratos para conseguir armas.
Cuando el pasado 28 de abril fue detenido, Campos no negó las imputaciones. Incluso, contó que cobró 36 mil pesos por las seis granadas y acompañó a Amezcua a entregárselas a Rosario. Al ver su eficiencia, la mujer los invitó a Durango para visitar a los Cabrera Sarabia.
“Rosario presentó a Campos con los Cabrera Sarabia. En ese momento se puso a sus órdenes, ofreciéndose entrenar a su gente en cuanto a armas y explosivos porque era Capitán de la Marina”, declaró Amezcua a las autoridades.
El expediente refiere que Campos también logró conseguir 5 mil cartuchos para fusil AR-15 en el Ejército, los cuales vendió al narcotráfico en 3 mil dólares, y un rifle AK-47 de policarbonato por el que le dieron 28 mil pesos.
“Mi pareja sentimental y yo fuimos a recoger los 5 mil cartuchos al Campo Militar y al parecer fue un Teniente el que le entregó a (Campos) Lomelí los cartuchos”, dijo un intermediario de los narcotraficantes, quien actualmente es el testigo protegido con clave “X”.
En ese entonces Rosario tenía un novio de nombre Víctor Omar Martínez Farrera, quien en el pasado trabajó para un despacho fiscalista y según declaró a las autoridades, le ayudó a comprar armamento, pues tenía un amigo de nombre Alejandro con contactos en la Policía Federal, quien le proveyó de un stock de armas por el que pagaron un millón de pesos.