Viernes, 18 de Enero de 2013 07:00
Por Carlos Mari
AGENCIA REFORMA
VILLAHERMOSA.- La falta de recursos en los hospitales de alta especialidad prevalece a un mes de que estallara la crisis financiera en el sector salud de Tabasco afectando el pago de salarios de médicos, la compra de medicamentos y el mantenimiento de equipos.
Ante este escenario Lorenzo Pacheco, director del Hospital Juan Graham, reveló que decenas de especialistas continúan laborando solo por solidaridad con el sector ya que no existe una partida presupuestaria para el pago de sus honorarios.
“Los trabajadores sindicalizados han levantado el hombro para salir de esta crisis, pero los trabajadores no contratados han seguido trabajando por su propia voluntad, sin que nosotros le pidiéramos nada, debido al compromiso que tienen con el hospital, en tanto superamos este colapso por inestabilidad financiera”, reconoció Pacheco.
Pero también la compra de insumos y medicinas se ha visto afectada en los hospitales.
“Seguimos pasando por una crisis difícil, hay problemas de abastecimiento de medicamentos costosos que dependen de una partida presupuestal federal y urge que nos llegue.
“Si no nos llega, no podemos atender a los pacientes con cáncer o tumores. Para la ropa, hospitales como el del IMSS y el ISSSTE nos están prestando sus lavadoras”, señaló el director del hospital.
Al inicio del colapso en diciembre pasado, Mercedes Juan, titular de la Secretaría de Salud, al ser enterada de la crisis realizó una visita a la Entidad en donde recorrió hospitales y destinó de inmediato una ayuda de 150 millones de pesos para personal y unidades médicas.
Y como la Administración estatal también se quedó sin recursos para gasto corriente, el Gobierno federal destinó mil 100 millones de pesos al Gobernador Arturo Núñez, quien saldó algunos adeudos del sector salud, reconoció ayer Víctor Lamoyi, secretario de Planeación y Finanzas.
“El sector salud es el prioritario porque pagamos a proveedores de medicamentos, como a los de vacunas, que si no las pagábamos la empresa que nos surte nos había advertido que no nos las iba a dar y por eso fue lo primero que atendimos”, reveló el funcionario con apenas 18 días en el cargo.
Pero no solo sin insumos se quedaron los hospitales, también sin el respectivo mantenimiento, aún cuando ello fue previsto en el Presupuesto de Egresos del 2012, en una ampliación presupuestal que les solicitó la Secretaría de Finanzas a los entonces directores de hospital para el pago de proveedores por un monto global de 332 millones de pesos.
“El mastógrafo está fuera de servicio y el tomógrafo tiene dos o tres meses de vida, porque necesita mantenimiento permanente y sólo estamos trabajando con un diez por ciento de los aparatos de alta tecnología y están en riesgo”, reconoció Pacheco.