Miércoles, 30 de Enero de 2013 07:00
Más municipios de Guerrero instalan su Policía Ciudadana ante el azote del crimen organizado
EL UNIVERSAL
CHILPANCINGO.- Los grupos de autodefensa ciudadana en contra de la inseguridad y el crimen organizado se siguen multiplicando en Guerrero. Ahora los municipios de Alcozauca, Acatepec y Zapotitlán Tablas, en la Montaña de Tlapa, instalaron retenes de vigilancia en protesta por las extorsiones, los secuestros y los asesinatos de que aseguran son víctimas.
Unos 15 filtros vigilados por ciudadanos encapuchados y armados con rifles, machetes y palos fueron instalados en Alcozauca, Acatepec y Zapotitlán Tablas, al igual que ya lo hicieron en Huamuxtitlán, Cualac, Ahuehuepan, Olinalá, también de la montaña tlapaneca, así como en Ayutla, San Marcos, Tecoanapa, Marquelia, Cruz Grande, Copala, en la Costa Chica, además de Tixtla e Iguala, con lo que suman 20 localidades levantadas en armas.
En los tres últimos municipios donde se armaron los ciudadanos, las autoridades trataron de persuadirlos de que permitieran que la seguridad la proporcionen las policías municipal y estatal, pero al igual que en el resto de las comunidades rechazaron el ofrecimiento, porque dijeron desconfiar de esas corporaciones, además de que se quejaron de que nunca han visto al Ejército patrullar sus comunidades.
Alistan juicio
La libertad o incluso la “pena de muerte” son algunas de las sentencias que pueden alcanzar las más de 40 personas detenidas por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), durante el juicio comunitario que se hará el próximo 31 de enero.
Líderes de la Unión de Pueblos mencionaron que las mujeres y hombres serán presentadas ante los pobladores, quienes decidirán qué tipo de castigo se les impondrá. De acuerdo con comandantes de la Coordinación de Justicia, por el momento se recaban “las pruebas” que serán presentadas en el juicio a las más de 40 personas que han sido detenidas las últimas tres semanas.
Los integrantes han pedido a los habitantes de los municipios de Ayutla y Tecoanapa que en caso de haber sido agraviados por los detenidos presenten su denuncia por escrito, para que puedan ser utilizadas como pruebas durante el juicio en la comunidad de El Mezón.
Entre las mujeres y hombres detenidos por los grupos de autodefensa hay habitantes de ambos municipios, así como de Acapulco, e incluso de Cuernavaca, Morelos. Ellos permanecen detenidos en la Casa de Justicia de Ahuacachahue, en El Mezón, Municipio de Ayutla.
“Muchos de los detenidos son personas de ambos municipios.
Algunos de ellos incluso son gente que conocemos, con la que crecimos. Entre ellos hay una señora de cabello rubio. Ella es identificada como una de las personas que trabajan para los grupos del crimen organizado. Además de ella detuvimos a otros de sus familiares”, relata Carlos, integrante de la Policía Comunitaria.
Casos de inseguridad
Durante recorridos hechos por El Universal en ambos municipios, los pobladores narraron algunos de los hechos de inseguridad.
En Tecoanapa, Laura “N”, comerciante, dijo que el crimen organizado pedía cuotas a los puestos establecidos y a los comerciantes del tianguis que se coloca los domingos.
Además de exigir los pagos, comenzaron a extorsionar a los pocos pobladores que cuentan con una licenciatura. Como a la profesora Cleotilde “N”, quien recibió una llamada para que pagara una cuota por liberar a uno de sus familiares.
La profesora vendió algunos de sus bienes para cubrir el monto.
Los secuestradores le indicaron que se trasladara a una zona en compañía de su familia para entregar el pago. Al llegar entregó el dinero, pero fue retenida junto con su familia. A los dos días la liberaron luego de que sus padres, hermanos y la gente del Municipio cooperó para pagar.
En el caso de los ganaderos, el crimen organizado comenzó a cobrar una cuota de 500 pesos anuales a cada uno de los 800 integrantes que hay en el Municipio, quien se negaba era secuestrado e intimado.
Los pobladores mantienen el control de las comunidades a través de barricadas. También realizan recorridos a bordo de camionetas, en las que viajan integrantes encapuchados y con armas de fuego de la Policía Comunitaria.
Autoridades municipales y estatales recorren sólo las cabeceras municipales, no ingresan a las comunidades. La misma situación se presenta con el personal del Ejército y de la Policía Federal que fue desplegado en la zona en días recientes, ya que sólo realiza vigilancia en la carretera.
Personal de la Policía Federal explicó que la orden que tienen es la de garantizar la seguridad de la carretera, y sólo que se presente una eventualidad mayor, tienen la orden de ingresar a las cabeceras municipales y a las comunidades.
Mientras, el ombudsman estatal Juan Alarcón Hernández dijo ayer que los alcaldes donde opera la autodefensa “se encuentran entre la espada y la pared, porque la población no quiere que se metan”. Reconoció que la presencia del Ejército y policías federales en los retenes, crea cierta desconfianza porque los pobladores piensan que van contra los lugareños y no contra la delincuencia organizada.