Lunes, 11 de Febrero de 2013 07:00
Señalan que se ha convertido en una trampa para las empresas
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- La consolidación fiscal en México debe sufrir modificaciones en la reforma fiscal, porque representa una trampa para las empresas, sostuvo Herbert Bettinger, socio legal de la consultora Ernst & Young.
“Sería una miopía empresarial no permitir una modificación que los va a beneficiar, les va a quitar un pasivo terrible, no los vas a perdonar, sino simplemente haces que no los siga acrecentando”, expresó.
Recientemente, el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN) se pronunció en contra de que la consolidación fiscal sufra modificaciones bajo el argumento de que le quitaría competitividad a las empresas.
En entrevista con EL UNIVERSAL, Herbert Bettinger comentó que por el lado del contribuyente, la consolidación fiscal se convirtió en una trampa futura de diferimiento de impuestos que tarde o temprano se tendrán que pagar.
El especialista explicó que la consolidación fiscal surgió en los años setentas bajo un decreto de Unidades de Fomento, pero en la actualidad no logra el propósito que se buscó en su momento.
“Desgraciadamente se fue modificando, buscando diversas alternativas que lo que han propiciado es un problema para los que consolidan, porque los impuestos diferidos son cada vez mayores y hay empresas que hoy en día no tienen la capacidad económica en el presente y futuro de pagar el diferido”, indicó.
En la plática telefónica, Bettinger expuso que por el ángulo de la autoridad, las empresas que consolidan fiscalmente no pagan sus impuestos en forma adecuada.
“Y no porque no quieran, sino porque el régimen se los permite y ese subsidio es de 11 mil millones de pesos (mdp) anuales, más lo que existe en diferidos que no se tienen contabilizados, pero es muchísimo dinero, es la trampa para el empresario”, enfatizó el especialista de la consultora Ernst & Young.