Lunes, 11 de Febrero de 2013 07:00
Por Jessika Becerra
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Dar crédito a las familias de menores ingresos a costos anuales que pueden rebasar el 260%, es un negocio atractivo que se refleja en la proliferación de entidades especializadas en el sector popular.
Según datos de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (CONDUSEF) y de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), hay 3 mil 501 registros de Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom).
Asimismo, hay 40 registros de Sociedad Financiera Popular (SOFIPO), una figura especializada en microcréditos productivos.
A ellos se suman las cerca de 600 entidades que la Asociación Nacional de Casas de Empeño estima operan legalmente en el País.
Los créditos que ofrecen estas tres figuras son altos.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) calcula que en promedio anual, las tasas en México para los créditos pequeños (desde 100 hasta 50 mil pesos) son de 74.2%, mientras que la media en Brasil, Chile y Perú es de 28.6 por ciento.
Por su parte, la red mexicana Prodesarrollo, donde la mayoría de las entidades son Sofomes, sitúa a México con una tasa promedio anual de 78 por ciento.