Martes, 19 de Febrero de 2013 07:00
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- El gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, fue designado como el nuevo presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO).
César Duarte Jáquez, quien presidió este lunes la 44 reunión de la Conferencia, señaló en su cuenta de Twitter: “Sin duda dejo la presidencia de #Conago en buenas manos, confío en la experiencia y liderazgo de mi compañero @malovamx”.
Los demás mandatarios, así como el Presidente Enrique Peña Nieto también felicitaron a López Valdez por la nueva encomienda.
Este lunes por la mañana, 29 gobernadores, uno electo y representantes de los tres estados faltantes, se reunieron en Chihuahua para analizar temas como la seguridad pública.
En el evento, los gobernadores presentaron sus propuestas y aprobaron el manifiesto para el Mando Único en los estados.
Contrapeso
al Presidente:
politólogos
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Los politólogos José Fernández Santillán y Jorge Chabat consideraron que aunque la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) está integrada en su mayoría por mandatarios de extracción priísta, será un contrapeso para el Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto, sobre todo, en temas como la deuda estatal y la seguridad pública.
En tanto, para Mauricio Merino, integrante del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), si el Presidente tiene el control de una buena parte de los gobernadores, la CONAGO desaparece como “una fuerza de presión como ocurre en sus condiciones actuales”.
Merino Huerta recordó que la CONAGO nació como una reacción ante la probabilidad de que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ganara la elección del año 2000, a propuesta de gobernadores perredistas a los que después se sumaron los priístas por el triunfo de Vicente Fox.
“Los priístas se suman porque ganó el Partido Acción Nacional (PAN), el panismo titubea, pero se incorpora. Esta organización nació como una forma de colación de gobernadores para hacerle frente al Presidente, con una regla de unanimidad, donde basta que un gobernador diga que no va para que no lo haga ninguno, pero si el Presidente tiene el control de buena parte de los gobernadores, entonces la CONAGO desaparece como una fuerza de presión en sus condiciones actuales”, afirmó.