Por Adriana Alatorre
AGENCIA REFORMA
CUERNAVACA.- La Cruzada Contra el Hambre, impulsada por el Gobierno Federal, debe ser un plan que realmente nutra a la población y no les lleve sólo calorías vacías, llamó Mauricio Hernández, director del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
Explicó que durante la participación en los foros para la conformación del Plan Nacional de Desarrollo, el Instituto tiene previsto incidir para que se conforme una política que ofrezca nutrientes a las personas pobres.
“Lo que esperamos es que la Cruzada por el Hambre sea una cruzada por una mejor nutrición, porque lo que vemos es que los chicos pasan de la desnutrición a la obesidad inmediatamente”, alertó.
Entrevistado en el marco del 15 Congreso de Investigación en Salud Pública, señaló que es urgente amarrar una política integral.
“Eso es lo clave que debe reconocerse en la Cruzada Contra el Hambre, que es una muy buena idea. Estamos trabajando con los diferentes comités para que tengan información oportuna sobre las necesidades nutritivas”, afirmó.
Juan Rivera, director adjunto del Centro de Investigación, Nutrición y Salud del INSP, llamó a conformar un Acuerdo Nacional contra la Obesidad.
“México debe tomar acción, no podemos quedarnos con los brazos cruzados. El costo de la obesidad fue de 67 mil millones de pesos en 2008 y en 2017 será de 150 mil millones de pesos, con eso podríamos tener tres Seguros Populares o cubrirlos con más beneficios. Hasta el momento ha invertido poco en prevención y mucho en hospitales”, criticó.
El especialista explicó que México es el mayor consumidor en el mundo de refrescos con 163 litros por año, en el quintil alto se consumen bebidas más caras, pero es un problema difundido en toda la población.
“Se requiere una estrategia multisectorial, si lo hacemos sólo desde los hospitales no habrá nada. Se requiere un acuerdo nacional, de otra manera lamentaremos las 80 mil muertes de diabéticos cada año”, advirtió.
Entre los objetivos de la Cruzada Alimentaria, se prevé disminuir el porcentaje de personas con ingreso inferior a la línea de bienestar a través de apoyo monetario, la capacitación y el subsidio a los alimentos. También contempla disminuir la desnutrición infantil.
Para los expertos un eje indispensable en el combate a la desnutrición y la obesidad es asegurar el acceso a alimentos saludables y frescos, en especial frutas y verduras, en comunidades aisladas que tienen dificultad de acceso a dichos productos.