Irasema Coronado advierte un rezago en materia de protección ecológica

Por Evlyn Cervantes

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- México y Estados Unidos enfrentan cada vez más problemas ambientales compartidos en su frontera común, entre los que destacan la sequía y la contaminación, lo que obliga a mejorar los mecanismos bilaterales de colaboración para enfrentarlos, considera la especialista Irasema Coronado.

La recién designada secretaria ejecutiva de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) de América del Norte -instancia creada hace ya casi 20 años en el marco del Tratado de Libre Comercio regional-, considera que no se cumplió el pronóstico de que México recibiría industrias sucias con la apertura mercantil, pero advierte que el país mantiene un rezago en materia de protección ecológica.

De visita en México para reunirse con el secretario de Medio Ambiente, Juan José Guerra Abud, y preparar un encuentro trinacional a nivel ministerial que tendrá lugar este año, remarca en entrevista que el País, EU y Canadá enfrentan el reto de impulsar una transición energética que les permita evolucionar hacia una economía baja en carbono y contribuir así a aminorar los efectos globales del cambio climático.



- ¿Cuál es el diagnóstico de la CCA sobre el desempeño ambiental de México?

Creo que México ha avanzado mucho. Una de las cosas que se pensaba cuando el Tratado de Libre Comercio recién se firmó era que la industria (de EU y Canadá) se iba a venir al país en donde había menos aplicación de la ley (en materia ambiental), y eso no se ha dado.

Ha habido cosas en las que México ha avanzado mucho. Hace poco hicimos un trabajo sobre las baterías de vehículos y en el estado de Chihuahua se detuvieron varias toneladas de baterías que se estaban manejando adecuadamente. Esas baterías causan un gran daño al ambiente.

Ha habido mucho progreso, pero los tres países pueden hacer más. Se requieren cambios drásticos a nivel de ciudadano, de economía, de industria, de política.



- ¿Cuáles son los problemas ambientales prioritarios en la frontera entre México y EU?

La sequía es un gran problema en el sureste de los Estados Unidos y en el norte de México, es un hecho y el reto es cómo mitigar sus efectos.

En Nuevo México hay un gran problema, porque hay mucha cosecha de chile verde, de nuez, y a los agricultores se les da una tarifa preferente para que puedan regar sus tierras, pero hay menos agua en el río Bravo y eso afecta a las comunidades ubicadas río abajo en ambos lados de la frontera.

El otro es la contaminación del aire por las largas colas que hacen los carros y los tráileres para la inspección que se requiere antes de entrar a Estados Unidos.

Agua y aire son los problemas globales más presentes.



- ¿Cuál ha sido la experiencia de México en materia de quejas presentadas ante la CCA?

Tenemos un sistema en el que cualquier persona u organización no gubernamental puede someter un caso la comisión. Lo analizamos y en su caso elaboramos un expediente de hechos.

Un caso de éxito que se tuvo con este proceso se registró en Tijuana con la maquiladora Metales y Derivados, filial de una corporación estadounidense, que dejó plomo de baterías y provocó un desastre ambiental en una colonia y gracias al proceso de peticiones se logró que eso se mitigara.

México tiene muchos más casos que los otros países. En Canadá ha habido grupos que han presentado una petición y con ese solo hecho se toman acciones por parte de los gobiernos y se retira la queja. En Estados Unidos hay casos en los que se prefiere recurrir las cortes, porque son más ágiles.

Nuestros abogados tienen que tener pruebas contundentes de que el país no está implementado acciones (de protección ambiental) y eso es difícil, porque tienes que hacer una investigación extensa.



- ¿Que tipos de queja se presentan en el caso de México?

Por ejemplo el Lago Chapala, por una propuesta para la construcción de una represa. Hay un caso también en Manzanillo en donde se construyeron hoteles en una zona de humedales a la que llegan aves migratorias.

En mayo habrá un evento en Guadalajara con la peticionaria original del Lago de Chapala para dar a conocer los resultados y trabajar con la comunidad y el Gobierno para ver cuál es el plan a seguir.



- En México se discute actualmente la Estrategia Nacional de Energía 2013-2027; desde la perspectiva de la CCA ¿qué tendría que tomarse en cuenta?

Cada país está revisando su política de energía. Se está promoviendo el uso de tecnologías alternativas, como las solares y las eólicas, que tienen que probarse y tienen que ser rentables, porque como consumidores queremos también que la energía sea, además de limpia, más barata.

Hay cosas que tenemos que analizar profundamente, por ejemplo: la energía solar usa paneles que tienen baterías, entonces ¿qué se va a hacer con esas baterías? Solucionamos algo pero creamos otro problema, por eso tiene que haber más investigación.



- ¿Hacia dónde tendría que evolucionar México en los próximos años?

Los tres países tienen que evolucionar a una economía baja en carbono y eso va a requerir que realicen un gran esfuerzo en materia de políticas públicas e impulsen cambios drásticos para aminorar los efectos del cambio climático.



- La CCA impulsó la creación en México del Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC), ¿cómo valoran el avance en su implementación?

Se ha impulsado la armonización de los registros de los tres países y por supuesto que cada uno puede hacer mucho más. Se ha trabajado mucho, pero estas cosas son lentas de solucionar. Se requiere de ciencia, se requiere de participación ciudadana, de políticas públicas, de recursos.

Como áreas de mejora, podría señalar que las industrias reporten cada vez más y que se haga un seguimiento cotidiano, que cada año, por ejemplo, se esté actualizando y veamos más industria participando y tomemos medidas para evitar las emisiones de contaminantes.