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Staff
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- A un año de la toma de posesión del Presidente Enrique Peña Nieto, las protestas por el 1Dmx estuvieron lejos de ser tan violentas como en aquella ocasión.
De entrada, ante la ausencia de granaderos en la marcha del Ángel de la Independencia al Zócalo, los llamados anarquistas no tuvieron ayer con quien enfrentarse.
“No hay policías. No tenemos con quien pelear”, se quejaba uno de los encapuchados, quien dijo pertenecer al grupo Bloque Negro.
De hecho, durante el recorrido --nutrido por integrantes del CNTE y del SME, entre otras organizaciones-- nadie quiso adoptar a estos grupos.
Al final, unos 50 anarquistas terminaron incrustados a mitad de la marcha.
Ya en el Zócalo, el propio Andrés Manuel López Obrador resaltó su llamado a la no violencia. “Nada de encapuchados”, dijo en su discurso.
Sin embargo, la jornada no estuvo libre de disturbios.
Tras el mitin, cuando se retiraban del Zócalo, los encapuchados se toparon con un camión de la Policía capitalina y le rompieron el parabrisas.
Otros anarquistas caminaron hasta Televisa Chapultepec, donde lanzaron piedras y cohetes.
Al final, 14 personas fueron detenidas.