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500 agentes resguardan el Congreso de la Unión, ante posibles protestas contra las reformas que se discuten


Por Mayolo López, Leslie Gómez y Claudia Guerrero
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Las Cámaras del Congreso de la Unión fueron cercadas por la Policía Federal con vallas de tres metros de altura.
En previsión de posibles desmanes por la eventual aprobación de la reforma energética, ambas sedes legislativas son resguardadas por cientos de agentes.
El domingo pasado, durante el mitin que encabezó en el Zócalo, Andrés Manuel López Obrador anunció que se concentrará en el Senado y luego en San Lázaro cuando inicie la discusión de la reforma.
En horas de la madrugada del lunes, frente a la terminal de autobuses conocida como Tapo, la PF estacionó al menos una tanqueta que lanza chorros de agua entre los camiones que emplea para transportar a sus efectivos, que ayer al mediodía sobrepasaban los 500.
El operativo en la Cámara Baja fue criticado por el coordinador de los diputados de Movimiento Ciudadano, Ricardo Monreal, quien dijo que atenta contra la libertad de movimiento de la población.
En contraste, el jefe de la bancada panista, Luis Alberto Villarreal, señaló que lo importante es garantizar el funcionamiento de la Cámara para evitar, dijo, que los parlamentarios tengan que sesionar en una sede alterna.
En tanto, el cerco en el Senado contempla al momento 2 mil agentes de la PF. Se trata de un operativo histórico, toda vez que la discusión más custodiada hasta ahora fue la de la reforma educativa, en la que hubo mil 800 elementos, de los cuales sólo 800 eran federales.
Ayer todavía se permitió el acceso de los vehículos de senadores por la calle de Madrid esquina Insurgentes, pero se espera que desde hoy se cierren esos pasos ante la amenaza de la CNTE de realizar protestas desde las 8:00 horas.
Por su parte, integrantes de Morena confirmaron que será hasta el miércoles cuando arriben sus primeros simpatizantes para realizar el cerco al que luego se sumará López Obrador.
Algunos senadores hicieron reservas en los hoteles cercanos, ante la posibilidad de que continúen sin descanso los trabajos de la reforma política y posteriormente arranque la discusión energética.
Los tres hoteles que quedaron dentro del cerco al Senado ya no tienen habitaciones disponibles.
Los residentes de la zona deberán mostrar a partir de mañana su credencial de elector para poder cruzar las vallas.
El senador perredista Alejandro Encinas indicó que el amurallamiento del Senado es el reflejo de que no se están haciendo las cosas bien.