Empujan senadores reforma pese a las protestas del PRD


Por Leslie Gómez y Claudia Guerrero
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Senadores del PRI y el PAN empujaron ayer la reforma energética, que fue aprobada en lo general por 95 votos a favor y 28 en contra.
Al fijar el posicionamiento de su bancada, el priísta David Penchyna adelantó que el tricolor votará a favor de una reforma que convierte a PEMEX y a CFE en empresas productivas del Estado.
"Seguirán siendo propiedad del Estado, cien por ciento mexicanas, públicas e insignias del desarrollo mexicano, del pasado presente y futuro", añadió.
El también presidente de la Comisión de Energía destacó que se mantiene la prohibición de concesiones y la Nación mantiene el monopolio sobre la exploración y explotación de los hidrocarburos.
Su compañero de bancada, René Juárez, rechazó las acusaciones de haber construido alianzas vergonzosas.
"Podemos tener puntos de vista divergentes; podemos no coincidir en asuntos fundamentales, pero nadie tiene derecho a la descalificación sistemática e irresponsable", replicó.
Defendió que no puede ser irresponsable ni traicionar a la patria quien se dedica todos los días a cumplir con su responsabilidad histórica de servirle al pueblo", subrayó el ex gobernador de Guerrero.
La panista Silvia Garza abogó por una reforma que beneficie al País.
"Quitemos a los gigantes mexicanos las cadenas de la corrupción, del tráfico de influencias", expuso.
"Estamos haciendo los cambios para hacer más productivas y más transparentes a las empresas del Estado", dijo por su parte Salvador Vega Casillas.

La voz del General
Cuando la voz de Lázaro Cárdenas se escuchó través del iPad del senador del PRD, Manuel Camacho, fue la señal para que la izquierda tomara la tribuna y los senadores desplegaran una enorme manta que tapó incluso el sitio de la Mesa Directiva.
"Quien empieza comprando la Presidencia, termina vendiendo la Patria", decía otra pancarta.
El debate se había eternizado por reclamos sobre procedimientos legislativos y se convirtió desde el inicio en un choque de posturas.
Los priístas respondieron acusaciones, el sol azteca reafirmó su rechazo.
Contra su propia bancada, los panistas Javier Corral y Ernesto Ruffo reclamaron los acuerdos en materia energética y manifestaron su rechazo al proyecto.
Desde el inicio de la sesión, los priístas elevaron el tono a sus discursos, pues a tres días de iniciadas las discusiones habían evitado responder los señalamientos en relación al proyecto.
Al cierre de la edición, los senadores de izquierda mantenían tomada la tribuna y en sus discursos reiteraban su postura en contra de la reforma.