Millones de peregrinos se congregaron para darle las mañanitas a la Virgen de Guadalupe

Por Gerardo Suárez

EL UNIVERSAL

CD. DE MÉXICO.- El camino se acorta a cada paso. Después de haber salido hace dos o tres días de sus hogares, están a punto de llegar a su destino: la Basílica de Guadalupe, en la cual van a agradecer los favores concedidos por la Virgen Morena, que hoy cumple 482 años de su aparición en el Cerro del Tepeyac, ubicado a un costado del recinto católico.

La calzada Ignacio Zaragoza, en el oriente capitalino, es la principal arteria por la que fluyeron este miércoles más de tres millones de peregrinos provenientes de los estados de Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Estado de México y Distrito Federal, entre otros. Este jueves se espera una cantidad similar.

Muchos caminaron decenas de kilómetros para cantar a la medianoche “Las Mañanitas” a la Virgen María de Guadalupe. Llegaron por la tarde de este miércoles y en las explanadas del templo instalaron casas de campaña para pernoctar y regresar después a sus casas.

“Vengo por mi suegra, que tiene problemas en sus huesos y a base de mi manda se ha ido recuperando (...) también por mi hija --Evelyn, de cuatro años--, que tiene un quiste en el cerebro y he visto que se mejora”, expresó Óscar García, habitante de la delegación Iztapalapa, quien avanzaba por Zaragoza con su familia, incluida su suegra, a quien lleva en una silla de ruedas.

Los contingentes que siguen llegando: vienen a pie, en bicicletas, bicitaxis o camiones. Algunos grupos portan uniformes deportivos, otros simplemente llevan cobijas y un cuadro de su devoción en su espalda. Todos cansados, pero con su propósito cumplido.

Ese cansancio y algunas lesiones por avanzar un tramo de rodillas, han sido los motivos principales de las más de 300 atenciones médicas dadas a los feligreses, que continúan con esta tradición.

“Llevamos 40 años de venir caminando. Empezamos mi esposo y yo, y ahora mi familia y mis nietos también nos acompañan”, dijo Teresa Montiel de 64 años, de Tlahuapan, Puebla, quien ha caminado desde el 9 de diciembre para llegar al templo mariano.

Otros, como Eduardo Sánchez, de 21 años, que viene desde el Estado de Puebla, llevan menos tiempo de peregrinar, pero aseguró que ya ha comprobado el poder que tiene la Virgen del Tepeyac, pues sus hijos se encuentran sanos después de un panorama abrumador.

“Es mi primer año que entro así de rodillas, por el milagro que me hizo”, expresó el hombre empapado en sudor cuando por fin llegó a la entrada de la Basílica.

Su hijo de siete años dejó de estar internado por una infección en los riñones, pero también agradeció otro milagro: “Vengo porque mi esposa estaba embarazada, los médicos le dijeron que mi bebé venía con malformaciones, pero afortunadamente nació completamente sano hace dos meses”.