Dejan 342 soldados actividad riesgosa

Por Benito Jiménez

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- En cuatro años más de medio batallón del Ejército cambió las armas por la jardinería, la plomería o la albañilería.

Desde 2010 un total de 342 militares que realizaban operaciones anticrimen, han optado por dejar las armas y dedicarse a una actividad menos riesgosa, dentro del mismo Ejército.

La cifra representa a medio batallón, que opera con unos 600 hombres para la seguridad de diversos municipios.

Esos elementos aprovecharon la reclasificación que ofrece la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) a todo su personal, con base al artículo 164 de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea.

Así, se alejaron de las emboscadas y los enfrentamientos con el crimen organizado y se dedican ahora a ser oficinistas, tapiceros, jardineros, plomeros, peluqueros, intendentes, herreros, albañiles y hasta bibliotecarios.

En abril de 2011 el Senado aprobó por 86 votos a favor y cero en contra, la iniciativa del ex Presidente Felipe Calderón que permite reclasificar al personal militar de servicio para poder incorporarlo con mayor rapidez a la lucha armada.

Aunque esa propuesta se consideró para una “situación de emergencia”, la tropa ha aprovechado para dejar las trincheras y buscar una actividad detrás de un escritorio o dentro de un campo militar a través de la reclasificación por solicitud de una “arma” a un “servicio”.

Los militares, ahora reclasificados, se encontraban en unidades de Arma como Infantería, Zapadores, Arma Blindada, Caballería y Artillería y eran considerados cada día para la lucha contra el narcotráfico.

“Las reclasificaciones se realizarán para satisfacer las necesidades del Ejército o de la Fuerza Aérea Mexicanos y podrán llevarse a cabo por disposición del secretario de la Defensa Nacional en casos específicos o por concurso en el que el interesado satisfaga los requisitos que se establezcan en la convocatoria respectiva”, refiere la Ley de la materia.

En 2012 sólo tres militares buscaron la reclasificación de “un servicio” a “un arma” pero fueron denegadas por la SEDENA tras argumentar que las unidades operativas cubren sus vacantes con su propio personal de Arma.



CARRERA JUDICIAL

Para este año la Justicia Militar resultó de mayor interés para la tropa.

De los 239 militares que participaron este año para el concurso de reclasificación “de una especialidad a otra” del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, 144 buscaron colocarse en la carrera judicial castrense.

Otros desearon una Licenciatura en Administración, ser médicos veterinarios, arquitectos, psicólogos, químicos-biólogos, pedagogos, la Docencia y hasta historiadores.

No obstante, de acuerdo con una respuesta de información de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), sólo 66 elementos de los 239 participaron, lograron la reclasificación.

Un total de 35 de los efectivos reclasificados, que provienen de sanidad, de operaciones contra el narcotráfico, o de cargos administrativos, continuarán con su carrera militar, pero ahora en el área de derecho.

En otra respuesta a una solicitud de información el Ejército aclaró que corresponde a los interesados solicitar su reclasificación, la que se lleva a cabo previa evaluación, en base a los resultados que obtengan y disponibilidad de plazas presupuestales de la especialidad a que se solicite dicha reclasificación.

Es decir, el militar aspirante sí puede lograr un rango mayor al que posee, siempre y cuando existan las plazas disponibles y de conformidad a la capacidad de cada elemento.

Por lo pronto, cinco capitanes, cuatro de sanidad y uno de materiales de guerra, ya se encuentran ejerciendo su carrera castrense en la Justicia Militar.

Lo mismo ocurre para tenientes que provienen de la Infantería, la Caballería, la Artillería, zapadores, transmisiones, de la Fuerza Aérea y de la Arma Blindada.

Como subtenientes en la Justicia Militar, también fueron reclasificados sargentos que se desempeñaban como oficinistas, auxiliares contables, asistentes de consultorio dental, archivistas y hasta un cocinero.

Para la SEDENA con la reclasificación se amplían las expectativas de desarrollo para el personal voluntario de tropa y oficiales, sin afectar aspectos logísticos o administrativos del instituto armado.

Por ejemplo, de los 22 elementos que buscaron proseguir su carrera castrense como licenciados en Administración sólo tres lograron su reclasificación: un sargento auxiliar en materiales de guerra, un sargento oficinista y un cabo, también oficinista.