Por Sonia del Valle

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Los maestros de la CNTE le dieron al Gobierno Federal una nueva lección... de indisciplina.

Además de los paros de labores, bloqueos y plantones, los profesores -en su mayoría de Chiapas, Oaxaca y Michoacán-, impidieron que se realizara en su totalidad el Censo de Maestros, Alumnos y Escuelas de Educación Básica y Especial (CEMABE).

Las cifras preliminares del mismo revelan que en 24 mil 242 centros escolares, los maestros impidieron la entrada a los encuestadores del Inegi por lo que no se pudo recabar información sobre las escuelas y los alumnos.

En 68 de estos centros de trabajo no se pudo censar por razones de seguridad; en 173 por falta de acceso debido a las fuertes lluvias en Guerrero; y se descubrió que 460 centros de trabajo en realidad no existen.

En suma, el Censo se realizó en el 90.5% de los centros de trabajo.

Y 157 mil 480 maestros de 13 estados no permitieron aplicar el censo educativo.

“He instruido al secretario de Educación Pública solicitar al INEGI la realización de un censo de escuelas, maestros y alumnos. Esta información, que hoy no se tiene, será la base de datos necesaria para lograr una operación más eficiente y transparente del sistema educativo de nuestro País”, pidió el Presidente Enrique Peña el primer día de su Gobierno.

Ayer el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, al presentar las cifras preliminares junto con el presidente del Inegi, Eduardo Sojo, advirtió que aquellos maestros que se negaron a contestar el censo no cobrarían su sueldo a partir de 2015.

David Calderón, director de Mexicanos Primero, lamentó que la SEP no haya iniciado una denuncia penal en contra de quienes se negaron a contestar el Censo, porque dijo, se manda una señal muy negativa de impunidad.

Las cifras preliminares arrojan que en educación básica hay 2 millones 144 mil plazas, 261 mil 654 centros de trabajo y 25.6 millones de alumnos.