A partir del 2014 el fisco limitará deducciones a contribuyentes


Por Mario Alberto Verdusco
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- A partir de 2014 entrará en vigor una nueva Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que elimina o acota tratamientos especiales y regímenes preferenciales, y que tendrá implicaciones tanto para personas físicas como morales.

En esta ocasión detallaremos algunos de los aspectos que las empresas tendrán que adecuar para efectuar el cumplimiento de sus nuevas obligaciones tributarias.

En primer lugar, uno de las demandas del sector empresarial del País era la eliminación del IETU, pues este gravamen implicaba una alta carga fiscal para los negocios, establecimientos comerciales y unidades económicas. La petición fue tomada en cuenta, pues a partir del próximo año el impuesto queda fuera del sistema fiscal mexicano.

A cambio de la abrogación del IETU, se reforzó la Ley del ISR con la eliminación del régimen de consolidación, el simplificado, el de pequeños contribuyentes, la deducción inmediata de inversión, y las cuotas de seguridad social a cargo del trabajador absorbidas por el patrón, así como una nueva política de dividendos, principalmente.

El régimen de consolidación fiscal, fuertemente criticado por el PRD, fue abolido en la Reforma Hacendaria y será sustituido por uno nuevo: el Régimen de Integración. Aunque en esencia es similar, este nuevo esquema sólo le permitirá a los grupos de sociedades diferir el impuesto en tres ejercicios como máximo y no cinco como su antecesor.

De acuerdo con las autoridades, este nuevo régimen permitirá a las empresas mexicanas ser más competitivas, respecto a inversionistas extranjeros y evitar las planeaciones fiscales.

Otro aspecto de esta nueva Reforma Hacendaria es que las empresas pagarán 10% más de impuesto sobre los dividendos que distribuyan a sus accionistas. Es un gravamen que deberán pagar las firmas por las utilidades generadas a partir de 2014 y que no lo podrá acreditar la persona física que reciba el dividendo.

En el caso de la eliminación a la deducción inmediata, tanto autoridades como legisladores argumentaron que la medida es porque este beneficio sólo generaba una pérdida en la recaudación impositiva y favorecía la expansión de grandes grupos económicos.



Prestaciones sociales

Uno de los cambios tributarios más significativos para las empresas, sobre todo para el patrón, son las nuevas limitaciones que tendrá para deducir las prestaciones sociales que otorgan a sus trabajadores.

A partir de la Reforma Hacendaria las empresas dejarán de deducir al 100% estos beneficios y ahora sólo podrán hacerlo a 53%, excepto cuando las prestaciones respecto del ejercicio fiscal anterior se hubieran disminuido, pues en ese caso el apoyo de deducibilidad sólo podrá ser hasta por 47 por ciento.

Esto significa que los patrones no recibirán al 100% el apoyo fiscal por el otorgamiento que dan a sus empleados en aspectos como el seguro de gastos médicos mayores, vales de despensa, de gasolina y fondos de ahorro.

En el caso de que los empleadores quieran deducir algunas prestaciones como los vales de despensa, se les prestará ese beneficio, siempre y cuando éstos se entreguen a través de tarjeta electrónica.

Para especialistas este tema es de gran relevancia, pues el patrón podría tomar diversas opciones como absorber el costo y que le represente una carga fiscal a él, o trasladar el costo de la Reforma Fiscal a sus empleados, ya sea monetizando las prestaciones o incluso, en un caso más complejo, reduciendo estas prestaciones.

Para la directora general para Manpower Group Latinoamérica, Mónica Flores, "el mayor costo que tendrán las empresas a partir de los cambios en la Reforma Hacendaria hará que éstas sean más eficientes y productivas para compensar la mayor carga fiscal. Ser más eficiente es la única manera de sobrevivir en el mercado".



Otros impactos

Las empresas tendrán que considerar algunos otros cambios a fin de evitar sorpresas. La deducción del precio de automóviles hasta hoy es de 175 mil pesos el límite, pero a partir del 1 de enero el monto se reduce hasta 130 mil pesos.

La deducción en el consumo de restaurantes actualmente es de 12.5%, pero con la Reforma Hacendaria se limita a sólo 8.5 por ciento.

La renta de automóviles sólo será deducible hasta 200 pesos diarios, cuando hoy se permite tener ese beneficio hasta por un monto de 250 pesos.