Por Diana Baptista
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- De cara a 2014, el Gobierno Federal enfrenta retos importantes en materia de seguridad, como la coordinación entre corporaciones, el combate a la corrupción y el control de grupos de autodefensa.
La administración actual practica una estrategia de seguridad enfocada en 10 puntos, entre los que sobresale la implementación del sistema penal acusatorio, la prevención social y la profesionalización y certificación de policías.
Además, el fomento de la participación ciudadana, la cooperación internacional e interinstitucional y el uso de la inteligencia sobre la fuerza.
Para Gerardo Rodríguez, experto en seguridad nacional, el principal reto será consolidar la coordinación entre los tres niveles de Gobierno, a fin de combatir efectivamente la delincuencia, en particular delitos de alto impacto como secuestro y extorsión.
Destacó que el Programa Nacional de Seguridad Pública, el cual ha estado en consulta con la sociedad civil durante los últimos dos meses y que deberá darse a conocer a principios de año, se enfoca en la cooperación entre corporaciones de seguridad a nivel Municipal, Estatal y Federal.
La materialización de una verdadera coordinación interinstitucional deberá tener resultados palpables, remarcó, por ejemplo en operativos conjuntos entre Fuerzas Armadas, Policía Federal, PGR y gobiernos estatales.
Raúl Benítez Manaut, presidente del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia, consideró que se necesita un sistema de inteligencia más sofisticado.
Agregó que también se necesita mayor profesionalización del personal de las corporaciones municipales y estatales, a fin de que puedan combatir más eficientemente el delito a nivel local.
En cuanto al control de los grupos de autodefensa, los expertos subrayaron que el Gobierno Federal debe evitar que se expandan o deriven en grupos delictivos.
“Pudiera ser una doctrina del Gobierno de Enrique Peña que se capaciten (las autodefensas) y sean aliados para contender el crimen organizado, pero se debe tener sumo cuidado para que no se salga de control, como en países donde se ha apostado por ese método, como Colombia”, apuntó Rodríguez.
En tanto, Benítez Manaut señaló que las corporaciones deben detallar sus planes de combate a la corrupción, así como permitir la instalación de órganos autónomos de vigilancia externa, los cuales cuenten con información transparente sobre la actuación del personal.
Para Rodríguez Sánchez, las instituciones de seguridad deben participar en la rendición de cuentas y dar a conocer una evaluación puntual de sus resultados a través de indicadores de desempeño.