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Por Federico Chávez Manjarrez
TRIBUNA
Ante la presencia de algunas plagas que no son tan dañinas en el cultivo de tomate, llevan productores de horticultura protegida la aplicación de organismos benéficos como crisopas y trichogramas.
Manuel Antonio Cázares Castro, presidente del Sistema Producto Tomate, dijo que el objetivo de llevar aplicaciones de insectos biológicos, es con la idea de producir un producto más inocuo y más sano, tanto para el medio ambiente como para la salud de la población, además que los mercados cada día son más exigentes y demandan productos inocuos.
Las aplicaciones de insecticidas, fungicidas y herbicidas este ciclo 2013 2014, en el Valle del Yaqui, y en las poco más de mil 500 hectáreas de horticultura protegida, se han estado bajando, lo que es algo muy bueno para la región.
Los insectos que se utilizan como son crisopa y trichogramas, son muy buenos depredadores de algunas plagas que afectan a los cultivos como el pulgón mildiu, el cual se ha hecho presente en algunos cultivos, así como los gusanos.
Recordó que el ciclo pasado el pulgón mildiu, afectó mucho a los productores de hortalizas de casa-sombra e invernadero, sobre todo a los orgánicos, pero lo supieron controlar muy bien con insectos beneficios y labores culturales.
El pulgón mildiu, provoca una enfermedad del mismo nombre y es inducida por algunos hongos pertenecientes al grupo de los oomicetos que parasitan multitud de hortalizas diferentes a través del agua de lluvia o de riego.
Puede provocar diversos síntomas, suele aparecer como manchas marrones o polvo parecido a la ceniza y de aspecto graso en el haz de las hojas, asfixiándolas hasta secarlas y matarlas.