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Por Itxaro Arteta

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- En México, la tasa de homicidios de menores de edad es de 4 muertes por cada 100 mil habitantes, la más alta en 10 años, reportó la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

Al dar a conocer su Balance 2013 en torno a la garantía de los derechos de la infancia, la organización alertó también sobre un aumento en la tasa de muertes entre jóvenes de 15 a 17 años, que pasó de 5.3 en 2007 a 16.3 en 2012.

Otro indicador de trascendencia es el incremento de muertes por arma de fuego entre menores que pasó de 853 en 2011 a 946 en 2012.

“Esto significa que en 2012, 7 de cada 10 adolescentes de entre 15 y 17 años que murieron por homicidio fueron asesinados con un arma de fuego.

“Las formas de violencia contra niñas y niños se incrementaron y diversificaron, entre ellas el maltrato infantil y la violencia generada por el crimen organizado en el País”, alertó la organización.

Indicó además que la “narcoexplotación” de niñas, niños y adolescentes continúa siendo una constante, sin que las autoridades federales hayan tomado medidas claras al respecto.

Las imágenes de niños armados o en medio de grupos de autodefensa en Michoacán sólo recuerdan el abandono del Gobierno a los menores que viven en medio de la violencia.

Juan Martín Pérez, director ejecutivo de la Redim, lamentó que pese a estos indicadores el Gobierno federal no haya dado seguimiento a la Mesa Interinstitucional para la atención de Niños y Niñas Víctimas en Escenarios de Crimen Organizado, creada en 2011.

“En redes sociales están circulando imágenes de niños armados, tanto en el narcotráfico como en las autodefensas y es responsabilidad del Estado investigar.

“Los niños no pueden ser partícipes del uso de armas y mucho menos participar en actos de violencia, pero eso lamentablemente tampoco está en la legislación”, cuestionó el activista.

El Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas, abundó, ha demandado al Estado mexicano para que legisle expresamente la prohibición de que menores participen en uso de armas y violencia armada, porque actualmente, si alguien obligó a un niño a cometer un delito, no se le puede juzgar por eso.

“Es preocupante que los niños y las niñas víctimas de narcoexplotación siguen sin estar presentes en la agenda política y en la agenda pública del País, se les sigue ubicando más en una lógica de criminalización pero no se les reconoce como víctimas de una nueva forma de trata”, criticó.

El 26 de junio de 2012 el entonces candidato a la presidencia Enrique Peña Nieto se sumó a la iniciativa “10 por la infancia”, pero a más de un año de haber llegado al cargo, las organizaciones sociales siguen esperando que ratifique y asuma ese compromiso.