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En las comunidades más vulnerables la preparación academica llega sólo hasta la primaria

Staff
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La falta de opciones que tienen los habitantes de zonas vulnerables en México ha dado pie a que menores de 18 años se empleen en actividades del crimen organizado, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Cuando en una comunidad la única opción de preparación llega hasta la primaria, cuando hay un contexto de violencia y la condición económica es precaria, es muy fácil para el crimen organizado captar la atención de los habitantes.
“Los niños sólo sueñan en hacer lo mismo que hacen los adultos, que es emigrar o irse de esas comunidades; en donde no hay opciones de empleo les llega opciones que no deseamos: las del crimen organizado”, dijo Victoria Cruz, asesora técnica principal del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT.
Agregó que a la par de la estrategia del Gobierno en la lucha contra el narcotráfico, se deben incorporar alternativas para evitar que los pobladores de estas zonas sean presa fácil del narcotráfico.
El trabajo infantil es un problema que quiere erradicar el Gobierno mexicano en 2020, pero pretende empezar por aquellos empleos donde los menores enfrentan más riesgos.
Reforma publicó ayer que la OIT considera el uso de niños en la producción y distribución de estupefacientes como una de las peores formas de trabajo infantil, junto con la trata de personas y la explotación sexual.
Sin embargo, hay muchas otras actividades en las que se emplean los menores que no dejan de ser un riesgo para los menores y un impedimento para su sano desarrollo, pese a que son mejor aceptadas.
Como el fenómeno se da en diversos sectores y por múltiples factores, las soluciones deben ser distintas, apuntó Cruz, de la OIT.
“Las becas escolares son muy importantes, pero definitivamente insuficientes”, puntualizó.
Recomendó vincular mejor a escuelas, centros de salud y al DIF para identificar a los menores que trabajan y solucionar la causa.
“Tenemos que promover que no haya enfoques que criminalicen la pobreza de las familias, sino que más bien apunten a favorecer que (los adultos de) las familias tengan empleo, para que los niños salgan de la estrategia de supervivencia”, expuso.