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Édgar Hernández

AGENCIA REFORMA

TAPACHULA.- El centro de derechos humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba) recibió el premio de derechos humanos de la República Francesa 2013 por su labor a favor de desplazados en Chiapas.

Elisabeth Betón Delegue, Embajadora de Francia en México, entregó la medalla y el diploma de la mención especial al obispo de Saltillo y presidente del organismo, Raúl Vera López.

El reconocimiento se entrega desde 1988 y es un homenaje a acciones y proyectos de individuos e instituciones de la sociedad en defensa de los derechos humanos, sostuvo en su intervención la diplomática.

Explicó que un jurado independiente es el que designa al ganador de una serie de candidatos de todo el mundo.

“Este centro juega un papel fundamental en la defensa de los derechos humanos. La proclamación de los derechos humanos a nivel nacional e internacional sólo puede ser eficaz si existen mecanismos adecuados para garantizar su respeto. Ese es ante todo el papel de las instituciones públicas en un régimen democrático, que deben de ser guardianes en el estado de derecho”, expresó.

También, dijo, es necesaria una sociedad civil vigorosa que actúe como aguijón de los poderes públicos para la defensa de los derechos humanos.

“Estas voces deben de ser escuchadas y protegidas. Es a los defensores de los derechos humanos en México a quienes deseamos honrar hoy”, destacó.

En tanto, Vera López dijo que el premio visibiliza la importancia de los pueblos originarios.

Refirió que los desplazamientos forzados son una manifestación cruel de una estrategia de guerra de baja intensidad contra los indígenas que se levantaron en armas, en referencia al EZLN.

“El Gobierno mexicano los atacó por haberse sublevado con armas. Ahora son víctimaas de desplazamientos por la voracidad sobre la riqueza natural que tiene el Estado donde ellos se encuentran. Ese es el otro de los puntos”, advirtió.

“Nuestra principal riqueza son los pueblos indígenas. En los pueblos originarios del mundo está una riqueza de humanismo que en nuestra cultura materializada ha perdido. Los pueblos originarios tienen una riqueza humana muy grande que ofrecernos”, concluyó.