Invierten más de 100 millones de pesos para cumplir disposiciones antilavado

Por Jessika Becerra

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Ante el temor del lavado de dinero, algunos estados del País se blindan con medidas más duras de las que ya existen a nivel federal.

Por ejemplo, para obtener financiamiento en una casa de empeño en el Estado de México, hay que presentar identificación oficial, firmar un contrato y hasta registrar la huella dactilar.

Pero cumplir con las disposiciones antilavado ha implicado inversiones de al menos 100 millones de pesos y además las regulaciones estatales aumentan los costos de operación, dijo Alonso Alfaro, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios (AMESPRE).

“De repente se pusieron las casas de empeño de moda como si fueran giros negros, y todos las quieren regular de forma distinta”, señaló.

Roberto Alor, director general de Prendamex, dijo que cada empresa debe pagar una cuota a PROFECO para aparecer en su registro. No obstante, hay estados que también quieren cobrar por crear registros locales.

El Estado de México estableció una cuota de 8 mil pesos anuales para incorporarse al registro. Lo mismo buscan hacer en Puebla, Chiapas, Tabasco y Tamaulipas.

Además, hay normas locales que buscan certificar a valuadores, lo que implica pagar cerca de mil pesos por cada uno de ellos, agregó Alor.

“Todo esto por supuesto que encarece la actividad y algunas casas de empeño no pueden resistir esas cargas y están cerrando, porque si elevan sus costos a sus clientes, sus precios salen de mercado”, aseveró.

Javier Icaza Klint, coordinador de asesores del patronato de la Fundación Dondé, declaró que la preocupación de lavado de dinero no está en las casas de empeño establecidas que tienen políticas que permiten vigilar a usuarios sino en los talleres que abren una ventana y ponen un letrero que dice “se recibe empeño”.

Sólo con presentar una identificación oficial, un artículo de valor en buen estado y firmar un contrato, las personas de menores ingresos obtienen financiamiento en una casa de empeño con bajo apego a las leyes del sector.

Álvaro Vargas, académico de la Escuela Bancaria y Comercial, comentó que estos de negocios surgen “como hongos” por la alta demanda de crédito en el País y las escasas opciones formales.

Vargas señaló que uno de los problemas del sector es que aún hay casas de empeño que reciben prendas robadas, lo que genera la creación de regulaciones locales.

“Reciben celulares, relojes sin documentos que demuestren que son de ellos, por lo que a nivel estatal la tendencia es que las autoridades quieran poner orden”, indicó.